Revista Profesional del Ejército de EUA

Edición Hispanoamericana

Primer Trimestre 2021

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Superando a adversarios más fuertes

Las nuevas tácticas de infantería del 2o Regimiento de Caballería

Teniente coronel Timothy Wright, Ejército de EUA

Capitana Victoria Hulm, Ejército de EUA

Sargento mayor Daniel Rose, Ejército de EUA

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Soldados de infantería en un Vehículo de Transporte de Infantería–Dragoon del 1<sup>er</sup> Escuadrón, 2<sup>o</sup> Regimiento de Caballería disparan su cañón de 30 mm, el 28 de agosto de 2018 durante un ejercicio de armas combinadas con fuego en vivo en el Área de Entrenamiento Bemowo Piskie, Polonia. (Foto: Sgto. John Onuoha, Ejército de EUA)

En la doctrina de operaciones terrestres unificadas se declara que en las operaciones tanto ofensivas como defensivas, las fuerzas terrestres del Ejército «toman, retienen y aprovechan la iniciativa para mantener una posición de ventaja relativa»1. Sin embargo, la manera en la que los distintos tipos de fuerzas terrestres hacen esto varía mucho. Los batallones de infantería ligera logran una ventaja relativa sobre sus adversarios de manera muy diferente a los batallones de armas combinadas. Estas formaciones están optimizadas para distintos modelos doctrinarios, y estos modelos son aplicados mejor en terrenos específicos. Cuando estas formaciones combinan las tácticas correctas en el terreno correcto, maximizan su eficacia.

Los escuadrones de infantería [de tamaño de batallón] del 2o Regimiento de Caballería (2CR) tienen una estructura intermedia entre las fuerzas ligeras y mecanizadas. Con actualizaciones de potencia de fuego en 2018, la gama de amenazas y ambientes en los que estos escuadrones pueden llevar a cabo operaciones terrestres se ha ampliado mucho2. La organización de tareas singular del 2CR ha generado nuevas tácticas que, cuando se aplican en el terreno correcto, permiten que sus unidades luchen como ninguna otra formación de infantería del Ejército de EUA.

Como resultado de estas mejoras e innovaciones, un escuadrón de infantería del 2CR es más eficaz contra fuerzas con una superioridad numérica cuando inicia el contacto con el enemigo en un terreno que impide que las fuerzas enemigas concentren su poder de combate. Ya sea si ocurre en las operaciones ofensivas o defensivas, la secuencia de fuegos directos, indirectos y de misiles permite que un escuadrón interrumpa, inmovilice y luego destruya formaciones blindadas del enemigo. Después del enfrentamiento, la unidad mueve su poder de combate a otra posición de ventaja relativa y repite el proceso en profundidad en posiciones avanzadas en las operaciones ofensivas o en su retaguardia en las operaciones defensivas.

A modo de aclaración, el presente artículo está muy lejos de ser autoritativo. Solo es un resumen de la innovación y entrenamiento actualmente en curso en el 2CR y sus posibles implicancias. Estos conceptos fueron desarrollados y comprobados en ejercicios de entrenamiento situacional y de fuego en vivo a nivel de pelotón, compañía y escuadrón desde septiembre de 2018 hasta junio de 2019, incluyendo los ejercicios Dragoon Ready 19 y Saber Guardian 19. Los resultados iniciales son prometedores. En las operaciones ofensivas y defensivas, los escuadrones de infantería del 2CR que usan estas tácticas tuvieron mucho éxito contra fuerzas opositoras que lucharon con una variedad de tácticas y con sistemas desde transportes blindados BTR-70 hasta tanques M1A2 Abrams. Aunque más comprobación es necesaria, parece que la combinación de tácticas, potencia de fuego y movilidad del 2CR aumenta la gama de amenazas que el regimiento puede atacar eficazmente. Por lo tanto, el 2CR está excepcionalmente adaptado para responder a una crisis contra el amplio espectro de adversarios con capacidades iguales en el teatro de operaciones en Europa—más que otras brigadas ligeras, blindadas o aun vehículos Stryker.

Soldados asignados a la Compañía Toro, 1er Escuadrón del 2o Regimiento de Caballería, solicitan fuego indirecto, el 5 de junio de 2019, durante a un ejercicio de fuego en vivo en apoyo del ejercicio Saber Guardian 2019, cerca de Varpalota, Hungría. (Foto: Soldada Denice López, Ejército de EUA)

La visión general

Con las mejoras de potencia de fuego en 2018, los escuadrones de infantería del 2CR poseen capacidades inigualables que les permiten tomar la iniciativa y lograr posiciones de ventaja relativa, aunque mucho sigue sin cambios. El elemento central de un escuadrón de infantería sigue siendo el vehículo Stryker y la escuadra de infantería que transporta. El vehículo Stryker proporciona la movilidad táctica y operacional superior y todas las escuadras están armadas con un misil antitanque guiado (ATGM) M148 Javelin y dos cohetes antitanques AT4; los pelotones también tienen un fusil sin retroceso M3 Carl Gustaf. Los escuadrones de infantería del 2CR cuentan con más potencia de fuego desmontada que cualquier otra formación en el Ejército de EUA. A nivel de compañía y escuadrón son apoyados por 10 morteros de 120 mm, cuatro morteros de 81 mm, seis morteros de 60 mm y un pequeño sistema aéreo no tripulado.

Una capacidad verdaderamente singular de un escuadrón de infantería del 2CR son sus sistemas antitanques montados. En 2018, el 2CR desplegó el Vehículo de Transporte de Infantería–Dragoon (ICV-D) y el Vehículo de Transporte de Infantería –Javelin (ICV-J), los sistemas de combate más modernos en el Ejército de EUA. El ICV-D reemplaza el armamento estándar de ICV con un cañón automático de 30 mm, proporcionando fuego antitanque montado reactivo a nivel de pelotón. Del mismo modo, el ICV-J representa una estación de armas remota que no solo tiene un lanzagranadas automático MK19 o una ametralladora M2 de calibre .50, sino que también lanza misiles Javelin desde la misma plataforma. Juntos, estos sistemas proporcionan una potencia de fuego montada que pueden derrotar amenazas blindadas de múltiples maneras.

A pesar de las mejoras, los vehículos Stryker del regimiento aún tienen algunas vulnerabilidades críticas. Con el fin de conservar la movilidad y potencia de fuego desmontada, el Stryker sigue siendo un vehículo ligeramente blindado. Ofrece protección contra el fuego directo hasta ametralladoras pesadas y fragmentación de fuego indirecto, pero sigue siendo vulnerable a cañones de mayor calibre, cohetes y ATGM. Además, a diferencia de las fuerzas mecanizadas que poseen fuegos de cañón automático y ATGM en una sola plataforma, la potencia de fuego montada de un pelotón de infantería del 2CR está dividida en dos ICV-D y dos ICV-J. En tercer lugar, la potencia de fuego en los pelotones es aún más distribuida en sistemas montados y desmontados. Concentrar la potencia de fuego requiere una combinación de ATGM y cohetes desmontados y ATGM y cañones de 30 mm montados.

Dadas sus capacidades y limitaciones, los escuadrones de infantería del 2CR no pueden depender de las tácticas usadas por fuerzas mecanizadas o blindadas más pesadas. Esas fuerzas tienen el blindaje y la potencia de fuego para sobrevivir un contacto al azar, tomar la iniciativa y derrotar fuerzas con capacidades iguales. Pueden asaltar defensas establecidas, llevar a cabo brechas de armas combinadas y despejar posiciones muy fortificadas. En las operaciones defensivas, los equipos mecanizados/blindados pueden usar posiciones fijas y defensas en fortines para derrotar los asaltos enemigos. Los vehículos Stryker no pueden hacer nada de esto.

Por otro lado, usar los Stryker solo como una plataforma de movilidad y luchar contra fuerzas exclusivamente desmontadas no aprovecha las grandes mejoras en la potencia de fuego de los ICV-D/J. Luchar solo como infantería ligera deja a un lado la mayoría de la potencia de fuego antiblindada del escuadrón, en esencia, limitando el espectro de amenazas contra las cuales puede luchar en realidad. Para maximizar la eficacia de un escuadrón de infantería del 2CR, se requieren nuevas tácticas para aprovechar la mayor potencia de fuego mientras se limitan los riesgos a los vehículos Stryker y su blindaje ligero. Un escuadrón de infantería en el 2CR puede y deber luchar de manera distinta.

Cómo luchamos

El 2CR es más eficaz cuando sus escuadrones de infantería seleccionan el momento y lugar del enfrentamiento con el enemigo. Idealmente, los escuadrones luchan en el terreno que favorece sus puntos fuertes y minimiza sus puntos débiles. Al hacerlo, pueden tomar la iniciativa y lograr una ventaja relativa sobre las fuerzas mecanizadas y blindadas, pero solo por un corto plazo. Ya sea en las operaciones ofensivas o defensivas, la ventaja relativa se logra a través de una secuencia de fuegos indirectos, de misiles y directos para perturbar, inmovilizar and luego destruir el poder de combate enemigo en lugares donde el enemigo no puede concentrar sus fuerzas. Cuando la formación enemiga sea destruida, el escuadrón se desplaza a otra posición de ventaja relativa y repite el proceso en profundidad ya sea hacia delante en la ofensiva o hacia la retaguardia en las operaciones defensivas. Un escuadrón de infantería del 2CR puede combinar tácticas, potencia de fuego y movilidad para luchar contra una gama más amplia de fuerzas mecanizadas y blindadas que lo que ha sido considerado anteriormente para las unidades basadas en el vehículo Stryker.

Hay tres principios que gobiernan las tácticas del 2CR. En primer lugar, un escuadrón de infantería del 2CR tiene más éxito cuando inicia el contacto, en lugar de reaccionar al contacto iniciado por el enemigo. Sin el blindaje y la potencia de fuego de las formaciones mecanizadas, estos escuadrones tienen dificultades para reganar la iniciativa una vez perdida. Como tal, un escuadrón del 2CR maniobra en el terreno que ofrece una ventaja relativa y establece posiciones antes del contacto con el enemigo; estas posiciones permiten que el escuadrón despliegue las fuerzas tanto montadas como desmontadas en el terreno que elimina las ventajas del alcance de los sistemas de armas enemigos mientras concentra los efectos de la potencia de fuego del escuadrón en puntos críticos. El escuadrón puede decidir dónde, cuándo y por cuánto tiempo luchará, logrando la sorpresa y simultaneidad cuando enfrenta al enemigo.

En segundo lugar, los escuadrones de infantería del 2CR deben concentrar su potencia de fuego contra el enemigo. Sin embargo, esto es un desafío porque la potencia de fuego del escuadrón de infantería está distribuida entre sus ATGM y cohetes desmontados, ATGM y cañones de 30 mm montados y sus sistemas de fuego indirecto (morteros). La potencia de fuego montada y desmontada no tiene protección, y los efectos concentrados solo se logran a través de una secuencia deliberada de fuegos indirectos, de misiles y directos. Esta secuencia permite que los escuadrones de infantería ataquen plataformas y formaciones mucho más capaces mientras minimizan los riesgos a la fuerza propia.

En tercer lugar, los escuadrones de infantería deben usar su movilidad para impedir que el enemigo explote la falta de protección de los Stryker. Específicamente, un escuadrón del 2CR debe luchar en profundidad. Si los escuadrones no se mueven, el enemigo puede maniobrar y posicionarse para concentrar los efectos de su potencia de fuego. Para evitar esto, los escuadrones deben rápidamente reposicionar sus fuerzas antes de perder su ventaja.

En las operaciones defensivas, el reposicionamiento de fuerzas frecuentemente significa defenderse en profundidad, algo conocido también como intercambiar el espacio por el tiempo. Para hacerlo, es preferible atacar al enemigo de acuerdo con los criterios de enfrentamiento limitado, tal como destruir uno o dos vehículos o provocar que el enemigo se desmonte. Una vez logrado, la unidad rompe el contacto y se mueve a otra área de enfrentamiento para repetir el proceso. Es más difícil lograr el éxito si el escuadrón intenta destruir todos los elementos del enemigo en una o dos grandes áreas de enfrentamiento. Este planteamiento alienta al enemigo a concentrar los efectos de sus sistemas de armas y no aprovecha las ventajas de movilidad asimétrica de los Stryker en las operaciones defensivas.

En la ofensiva, los escuadrones pueden atacar en el lugar que elijan y continuar desplazándose hacia la siguiente posición de ventaja en lugar de esperar la llegada del reabastecimiento o apoyo de movilidad. A diferencia de las formaciones ligeras que dependen del apoyo externo para la movilidad rápida, las unidades del 2CR pueden luchar de cresta a cresta, en distintas características de terreno, según la velocidad de la lucha.

La cantidad de profundidad que el 2CR puede cubrir varía mucho según el terreno. En algunas circunstancias, tal como en terreno abierto con lomas onduladas, una unidad podría desplazarse centenares de metros a lo largo de líneas de vista, extendiendo las posiciones defensivas por múltiples kilómetros. En otros casos, podría implicar el desplazamiento de una posición en una aldea a otra posición u otra aldea a muchos kilómetros de distancia. Podría incluir la destrucción de fuerzas en el terreno restrictivo a una distancia de 50 a 100 metros antes de tomar una cresta para establecer una posición de apoyo con fuego contra un objetivo a una distancia de 1500 metros. Una vez destruido el objetivo lejano, la unidad podría avanzar y hacerlo de nuevo. Las fuerzas ligeras carecen de la movilidad para operar en esta profundidad extensa mientras que las fuerzas mecanizadas tienen requisitos logísticos más altos que limitan su velocidad y ritmo con el tiempo. Luchar en profundidades variables contra amenazas blindadas es una capacidad singular del 2CR.

Cómo luchamos en la ofensiva: el ejercicio de combate antitanque

Tabla 1. Ejercicio de combate antitanque del 2CR. (Tabla: autores)

Estos conceptos, cuando se aplican en la ofensiva, toman la forma de un ejercicio de combate antitanque, un conjunto de medidas que secuencia el poder de combate contra una posición enemiga en los niveles de escuadra, pelotón y compañía. Este ejercicio de combate puede aplicarse en cualquier momento durante una operación ofensiva y no requiere un proceso deliberado de toma de decisiones. Como se muestra en la tabla 1, el ejercicio se lleva a cabo en siete pasos.

Paso 1. Identificar la composición, disposición y poderío del enemigo en el objetivo. El primer paso del ejercicio de combate es fundamental en cualquier operación ofensiva (p. ej., llevar a cabo el reconocimiento), pero es especialmente crítico en este ejercicio de combate. En primer lugar, el reconocimiento del objetivo determina si el ejercicio de combate es necesario o no. Si no hay amenazas antiblindadas, el escalonamiento deliberado de sistemas antitanques no es necesario. Sin embargo, si hay amenazas que pueden destruir un vehículo Stryker, no identificarlas antes de hacer contacto le da una gran ventaja al enemigo.

En segundo lugar, la identificación de las amenazas permite que el líder determine cuántos y qué tipo de sistemas antitanques desmontados se necesitan para enfrentar la amenaza enemiga. El líder puede asignar los medios correctos y dar criterios de enfrentamiento refinados a los líderes del elemento de apoyo de fuego. En tercer lugar, el líder puede usar la información recopilada en el reconocimiento para determinar cuáles condiciones deben ser establecidas por los sistemas desmontados antes de hacer la transición a los sistemas antitanques montados.

El conocimiento de la composición, disposición y poderío del enemigo en el objetivo obtenido por el reconocimiento tiene un efecto importante en estas decisiones y se pueden usar una variedad de recursos para recolectar estos datos de inteligencia. Si están disponibles, los exploradores pueden ser usados para hacer el reconocimiento del objetivo, esbozar la disposición de fuerzas y orientar los elementos de apoyo de fuego a posiciones correctas. Los vehículos aéreos no tripulados, ya sea de tipo Raven, Puma u otras aeronaves similares, pueden proporcionar el mismo efecto, aunque su ruido distintivo potencialmente puede delatar el ataque. Los medio aéreos de ala fija de la fuerza conjunta pueden ser usados, tal como las imágenes satelitales. Aunque todos los planteamientos tienen riesgos y limitaciones, alguna forma de reconocimiento es necesaria. Como mínimo, el comandante debe recopilar suficientes datos de inteligencia para determinar las amenazas más peligrosas en el objetivo porque esto dictará donde se debe desplegar su formación (p. ej., la línea de contacto).

Paso 2. Identificar la línea de contacto probable. Mantener la iniciativa y enfrentar al enemigo en términos a favor del 2CR son los principios centrales de este ejercicio de combate. Para lograrlo, la fuerza de ataque debe identificar dónde probablemente hará contacto con el enemigo, parar antes de llegar al punto determinado y preparar las condiciones para su ataque. Si la unidad no lo hace, ir más allá del punto y entrar en contacto cede la iniciativa al enemigo porque la unidad probablemente ha entrado en un área de enfrentamiento donde el enemigo ha establecido las condiciones para lograr el éxito.

Es importante señalar que, según la doctrina, existen ocho formas de contacto: visual; fuego directo; fuego indirecto; aeronaves; obstáculos; químico, biológico, radiológico y nuclear; electrónico y no hostil3. Para los efectos de este ejercicio, también debe considerarse el contacto auditivo. Si el enemigo puede oír que los vehículos se acercan, las rampas caen y las escuadras se desmontan, la unidad cederá la iniciativa como si hubiera hecho otra forma de contacto.

Paso 3. Determinar una línea de despliegue probable antes de llegar a la línea de contacto. Una vez determinada la línea de contacto, el líder puede comenzar a establecer las condiciones para el ataque. El primer paso es determinar dónde desplegar las fuerzas amigas. Las unidades deben detenerse a corta distancia antes de la línea de contacto para desplegarse, de modo que puedan moverse a posiciones de ventaja contra el enemigo. Esto lleva tiempo y requiere un plan deliberado y ensayado, y debe hacerse sin contacto con el enemigo.

Cuando está preparado para pasar la línea de despliegue, el líder inicia los fuegos indirectos sobre el objetivo. Esto crea varios efectos beneficiosos. Lo más importante es que inmoviliza al enemigo en el objetivo. Bajo fuego de artillería o morteros, las fuerzas desmontadas ya sea se remontan o se cubren en trincheras o búnkeres. Las fuerzas montadas cierran las escotillas y redoblan el escaneo. Estas acciones degradan al enemigo. Estos fuegos pueden causar bajas, aunque las trincheras, búnkeres y posiciones de batalla reducen la probabilidad de que se produzcan bajas masivas entre los elementos desmontados. Es poco probable que el fuego indirecto destruya los tanques y los vehículos blindados de transporte de tropas, pero es probable que degrade la óptica y los sensores y puede causar la pérdida de movilidad de estos vehículos.

Independientemente de los daños físicos, todos estos efectos lo hacen mucho más difícil para el enemigo detectar el avance de las fuerzas amigas e identificar las posiciones de apoyo de fuego y de asalto. Este es el efecto esencial: el inicio de un fuego indirecto eficaz y sostenido facilita la infiltración desmontada de las fuerzas amigas en posiciones de ventaja relativa sobre el enemigo (p. ej., las posiciones de apoyo de fuego y de asalto).

Figura 1. Ocupar posiciones de apoyo de fuego. (Figura: autores. Véase la Army Doctrine Publication 1-02, Términos y símbolos militares, tablas 5-2 y 8-19, para descripción de los símbolos, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ARN20083_ADP%201-02%20C1%20FINAL%20WEB.pdf)

Paso 4. Ocupar posiciones de apoyo de fuego. En este momento, el líder debe desplegar las fuerzas amigas de manera que puedan concentrar eficazmente fuegos contra los sistemas de mayor amenaza del enemigo, sus capacidades blindadas y antitanques (véase la figura 1). Para ello, el líder comienza primero con los sistemas antitanques desmontados. Se infiltran en posiciones cubiertas y ocultas que les dan tanto una máxima cobertura como una distancia segura del objetivo. Desde esta posición de avanzada, el líder o comandante confirma la disposición de las amenazas enemigas y asigna los sistemas de combate conforme a la situación. Por ejemplo, si se enfrentan tanques en el objetivo, el líder puede querer que sean completamente destruidos por misiles Javelin antes de colocar los vehículos Stryker en posiciones de apoyo de fuego. De igual manera, si se enfrentan un vehículo de combate ligeramente blindado y sistemas antitanques desmontados en un terreno restrictivo, el líder puede decidir utilizar una salva de AT-4 contra todos los búnkeres e inmediatamente después usar los ICV-D en la lucha.

Mientras que los sistemas antiblindados desmontados se infiltran en su posición de apoyo de fuego bajo la cobertura de fuego indirecto, los ICV-D del pelotón se mueven a su última posición cubierta u oculta, a corta distancia antes de llegar de sus propias posiciones de apoyo de fuego. Esto puede estar dentro del contacto auditivo con el enemigo pero fuera de las otras formas de contacto. Si es así, el fuego indirecto puede mitigar el riesgo de ser descubierto. Idealmente, esta es una posición protegida donde, por orden de su líder, pueden hacer el contacto rápidamente por fuego directo contra el enemigo. Cuando están en posición, el líder transmite la ubicación de las amenazas enemigas a los ICV-D, dando a cada plataforma una asignación inicial de blancos. Esto reduce su tiempo de enfrentamiento cuando se mueven a la posición y puede hacerse usando coordenadas polares, un sistema de cuadrantes, o algún método similar.

Paso 5. Atacar las capacidades antitanques enemigas con los sistemas desmontados. Los pasos 5 y 6 son etapas importantes del ejercicio de combate. La meta de esta progresión es usar los sistemas antitanques más eficaces en la formación Stryker de manera que les dé el mayor efecto con el menor nivel de riesgo: sistemas antitanques desmontados primero, seguidos inmediatamente por los ICV-D, para destruir, neutralizar o suprimir los sistemas antitanques enemigos. En este punto del ejercicio, el fuego indirecto está cayendo en el objetivo. El líder ha identificado las mayores amenazas en el objetivo y las ha trasmitido a los artilleros desmontados y a los ICV-D. Los equipos antitanques desmontados han identificado e inmovilizado sus blancos designados y están preparados para atacarlos. Los ICV-D están en su última posición cubierta y oculta, a corta distancia de sus posiciones de apoyo de fuego con las ubicaciones de blancos designados.

A la orden del líder, los Javelin, Carl Gustaf y/o AT-4 disparan simultáneamente contra el objetivo. A medida que impactan, estos misiles y cohetes tienen múltiples efectos. El primer efecto inicia el fuego con los sistemas más eficaces del pelotón que tienen la menor huella. En un segundo efecto, los misiles idealmente destruyen algunos, si no todos los sistemas antiblindados enemigos. Como mínimo, múltiples misiles y cohetes alcanzando el objetivo simultáneamente desorientarán al enemigo y les obligarán a centrarse en la evaluación de los daños, reestablecer la comunicación y buscar la ubicación de los equipos de misiles. Un tercer efecto atrae la atención a los fuegos desmontados. Aun si el pelotón no logra la destrucción de todas las amenazas antiblindadas en el objetivo, este enfrentamiento neutraliza o suprime eficazmente el objetivo por un corto plazo mientras el enemigo intenta recuperarse.

Figura 2. Desplegar los ICV-D a posiciones de apoyo de fuego.(Figura: autores. Véase la Army Doctrine Publication 1-02, Términos y símbolos militares, tablas 5-2 y 8-19, para descripción de los símbolos, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ARN20083_ADP%201-02%20C1%20FINAL%20WEB.pdf)

Paso 6. Desplegar los ICV-D en posiciones de apoyo de fuego para destruir, neutralizar o suprimir los sistemas más peligrosos. Para aprovechar el momento inmediatamente después del enfrentamiento antitanque desmontado, el líder despliega los ICV-D del pelotón a sus posiciones de apoyo de fuego un poco después de que los misiles salgan de sus tubos (véase la figura 2). A medida que se desplazan a sus posiciones, los ICV-D inmediatamente adquieren y atacan los tanques, los transportes blindados y las posiciones antiblindadas. Los ICV-D pueden adquirir y atacar blancos mucho más rápidamente que un artillero de misil Javelin y su meta es destruir los sistemas enemigos que pueden diezmar el blindaje ligero de los vehículos Stryker.

Los cañones de 30 mm de los ICV-D han probado ser eficaces contra todo, salvo las generaciones más recientes de tanques. Si solo quedan transportes con blindaje ligero o mediano, tanques de generación anterior o vehículos blindados más pequeños en el área objetivo, los ICV-D pueden destruir estos sistemas por sí solos. Si los tanques sobreviven el primer enfrentamiento con misiles, los ICV-D pueden suprimir estos blancos hasta que los misiles Javelin desmontados recarguen o los ICV-J puedan entrar en el combate y disparar desde posiciones protegidas. En tercer lugar, si los enfrentamientos no destruyeron los búnkeres dotados con ATGM en el objetivo, los ICV-D pueden suprimir eficazmente estas posiciones hasta que las fuerzas de maniobra las destruyan más tarde.

Con las amenazas antiblindadas neutralizadas, el líder puede concentrar todos los efectos de los sistemas de armas de la unidad desde la posición de apoyo de fuego porque en este momento se ha disminuido el nivel de riesgo a los vehículos Stryker. Esta es la condición clave que debe establecerse para iniciar el asalto al objetivo. El comandante puede ahora iniciar el movimiento de su asalto desmontado.

Figura 3. Escalonar los sistemas de fuego indirecto y directo para facilitar el aislamiento, brecha, el asalto y destrucción del objetivo. (Figura: autores. Véase la Army Doctrine Publication 1-02, Términos y símbolos militares, tablas 5-2 y 8-19, para descripción de los símbolos, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ARN20083_ADP%201-02%20C1%20FINAL%20WEB.pdf)

Paso 7. El escalonamiento de los sistemas de fuego indirecto y directo para facilitar el aislamiento, brecha, asalto y destrucción del objetivo. Para apoyar el movimiento de la fuerza de asalto, el líder debe escalonar los fuegos indirectos y directos (véase la figura 3). Sin sistemas antiblindados, el enemigo presenta pocas amenazas a los vehículos Stryker. En este momento, el líder tiene la libertad de ocupar las posiciones de apoyo de fuego con los sistemas de armas de fuego directo montados y desmontados. Mientras el asalto se acerca el objetivo, el líder puede cambiar o cesar fuegos según sea necesario, haciendo el escalonamiento de fuegos directos de los cañones de 30 mm de los ICV-D y los lanzagranadas MK-19 de 40 mm de los ICV-J, las ametralladoras M2 de calibre .50 de los ICV-J y las ametralladoras doble de 7,62 mm de los ICV-D, hasta las ametralladoras automáticas de escuadra tipo M240B montadas en trípodes. Simultáneamente, el líder debe también escalonar los fuegos de sus morteros de 120 mm, 81 mm y 60 mm. Si están disponibles, los fuegos de obuses M777, helicópteros tipo AH64 Apache o aeronaves de ala fija de la fuerza conjunta también son integrados.

Cómo luchamos en las operaciones defensivas: La defensa en profundidad

Tabla 2. Defensa en profundidad del 2CR. (Tabla: autores)

Para tomar la iniciativa y adquirir una ventaja relativa en las operaciones defensivas, los escuadrones de infantería del 2CR son más eficaces cuando llevan a cabo operaciones de defensa de área en profundidad4. Como se declaró anteriormente, los escuadrones de infantería pueden establecer una posición de ventaja relativa, pero solo por un corto plazo, contra fuerzas que cuentan con mayor potencia de fuego y supervivencia que el Stryker. Cuanto más tiempo una formación Stryker lucha desde una posición fija, mayor es la probabilidad de que el enemigo concentre los efectos de su poder de combate en esa formación. Por lo tanto, es esencial que los escuadrones y pelotones eviten los combates decisivos y, en su lugar, intercambien espacio por tiempo una vez que se cumplan los criterios específicos enemigos y/o amigos. Al hacerlo, estas formaciones pueden agotar a fuerzas superiores y defenderse exitosamente con el tiempo. Como se muestra en la tabla 2, la defensa en profundidad se realiza en siete pasos.

Paso 1. Analizar rutas de acercamiento y el esquema de maniobra del enemigo. Como es con cualquier operación defensiva, los siete pasos de desarrollo del área de enfrentamiento son esenciales para tener éxito. El proceso tiene consideraciones especiales para los escuadrones de infantería en el 2CR. La identificación de lugares donde el enemigo tiene dificultades para concentrar su poder de combate es esencial en una operación defensiva exitosa. Un escuadrón de infantería puede aniquilar al enemigo más eficazmente en estos lugares, especialmente cuando el escuadrón está apoyado por un esfuerzo de construcción de obstáculos, fuegos indirectos y directos. Hay varias características que dificultan la concentración del poder de combate. La canalización del terreno —como los cruces de brechas húmedas, los pasos de montaña o los límites de zonas forestales—que impiden al enemigo traer más de un vehículo a la vez o establecer una posición de vigilancia es lo ideal para un área de enfrentamiento del 2CR. Estas áreas limitan la potencia de fuego del enemigo y le impiden maniobrar eficazmente contra las posiciones defensivas.

Los escuadrones de infantería buscan un terreno que reduzca el alcance de los sistemas de armas de fuego directo. Casi todas las plataformas de amenaza poseen alguna capacidad antiblindada que supera al misil Javelin o al cañón de 30 mm en términos de alcance. El terreno restrictivo, la vegetación, el terreno ondulado o cualquier combinación de los tres crean líneas de visibilidad entre las unidades amigas que mitigan esta ventaja de alcance. Las pendientes descendentes, donde los alcances se acortan y las posiciones amigas son enmascaradas por la pendiente ascendente, sirven un propósito similar. Cuanto más cortas sean las distancias en el enfrentamiento, mayor será el efecto de las armas del Stryker en relación con sus adversarios. Por lo general, cuanto más capaz sea la plataforma del adversario, más corta será la distancia del enfrentamiento deseado y el terreno más restrictivo debe buscarse.

Las consideraciones amigas son un factor en la decisión de dónde destruir al enemigo. Como se mencionó antes, un escuadrón de infantería prefiere áreas de enfrentamiento más pequeñas con unidades desplegadas en profundidad en lugar de un menor número de grandes áreas de enfrentamiento. El terreno ideal apoya ya sea múltiples posiciones de combate que permiten fuegos concentrados en la misma área de enfrentamiento o áreas de enfrentamiento subsecuentes y posiciones de combate de apoyo. Sin importar el posicionamiento de unidades en las áreas de enfrentamiento, las rutas que adecuadamente apoyan el movimiento retrógrado de elementos montados y desmontados son esenciales. Las unidades del 2CR se esfuerzan por tener, como mínimo, dos posiciones establecidas y preparadas para abrir fuego contra el enemigo mientras otras se reposicionan. Se evitan los despliegues lineales de las posiciones de combate, ya que aumentan la probabilidad de que el enemigo concentre su poder de combate y penetre las líneas amigas.

En último lugar, se debe tener en cuenta el tamaño de la fuerza enemiga y cuántos enfrentamientos serán necesarios para que el enemigo interrumpa el ataque o destruya por completo las fuerzas enemigas. Comenzando en la última posición, las unidades deben evaluar lo que realmente pueden destruir desde cada posición de combate. A diferencia de una unidad blindada, que puede disparar municiones que puede destruir tanques desde múltiples plataformas en rápida sucesión, las unidades del 2CR carecen de capacidad de respuesta para destruir tanques. El cañón de 30 mm proporciona fuegos con gran capacidad de reacción y eficacia contra los transportes blindados, pero carece del blindaje necesario para sobrevivir un intercambio de fuego prolongado. Por lo tanto, para cuando el enemigo alcance las posiciones finales de combate, debe estar degradado a un nivel manejable. Es seguro suponer que las unidades en la posición final tendrán dificultades por tener éxito si se les pide que destruyan la mayor parte del poder de combate del enemigo. Por lo tanto, las unidades deben determinar cuántos medios del enemigo deben ser destruidos antes de llegar a la posición final y construir áreas de enfrentamiento que apoyen esos requisitos. Si no se asignan suficientes áreas de combate, la potencia de fuego requerida en cada una, el efecto que cada posición debe tener en el enemigo o cualquier combinación de las tres dificultará el éxito.

Figura 4. Integrar los obstáculos, fuegos indirectos, de misiles/cohetes y directos. (Figura: autores. Véase la Army Doctrine Publication 1-02, Términos y símbolos militares, tablas 5-2 y 8-19, para descripción de los símbolos, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ARN20083_ADP%201-02%20C1%20FINAL%20WEB.pdf)

Paso 2. Integrar obstáculos, fuegos indirectos, fuegos de misiles/cohetes y fuegos directos que mejoran la canalización, demoran el movimiento del enemigo y facilitan enfrentamientos limitados. Como es el caso con todas operaciones defensivas, la integración de obstáculos, fuegos indirectos y directos es esencial para tener éxito (véase la figura 4). Los escuadrones de infantería del 2CR deben establecer condiciones específicas antes de iniciar el contacto con el enemigo.

En primer lugar, dado que las unidades del 2CR llevan a cabo una operación defensiva en profundidad, es difícil bloquear eficazmente en posiciones avanzadas. Es más realista colocar obstáculos que simplemente interrumpen o, como máximo, inmovilizan las fuerzas enemigas. Las unidades que realizan la vigilancia de los obstáculos avanzados pocas veces se quedarán en posición por tiempo suficiente para impedir que el enemigo abra brechas con el tiempo. Es más importante que el obstáculo cause que el enemigo tome una acción predecible, en lugar de verdaderamente impedirles avanzar. Por lo tanto, se prefieren los esfuerzos de construcción de obstáculos en lugares avanzados que solo demoran al enemigo o les hacen desplegar sus fuerzas antes de lo que querían más que obstáculos complejos. Tales esfuerzos se conservan mejor para las posiciones finales o las líneas de no penetración.

En segundo lugar, los fuegos indirectos, de misiles y cohetes, y fuegos directos deben integrarse en el lugar donde el enemigo cambiará su movimiento en respuesta al obstáculo, y no en el obstáculo mismo. Por ejemplo, si el enemigo identifica un obstáculo de alambre de púas de once filas en un camino de tierra de un solo carril, es poco probable que se dirija directamente al obstáculo y lo mire. Lo más probable es que identifiquen el obstáculo cuando el enemigo esté en la cresta de una línea de intervisibilidad o al doblar una esquina en el camino. Una vez identificado, probablemente retrocederá del contacto visual, desmontará la infantería e intentará despejar el obstáculo hasta la siguiente línea de intervisibilidad. Los fuegos amigos deben ser dirigidos al lugar donde se sospecha que se desmontan las tropas enemigas. Emboscar al enemigo durante el desmontaje es una forma de tomar la iniciativa.

En último lugar, las unidades del 2CR deben estar preparadas para los esquemas de maniobra montados y desmontados del enemigo. Aunque la mayor amenaza para las unidades del 2CR son los sistemas montados del enemigo, es importante mantenerse vigilante de la infantería desmontada del enemigo. El enemigo intentará proteger sus sistemas montados, despejando el terreno restrictivo con la infantería—las unidades del 2CR deben proteger sus sistemas antiblindados (montados y desmontados) contra tales maniobras, emboscadas o envolvimientos. De hecho, si se tienen en cuenta, las unidades del 2CR prefieren luchar contra fuerzas blindadas cuando están desmontadas. Dada la potencia de fuego desmontada del 2CR, la mayor carga básica de municiones y la postura defensiva, si el enemigo sale de la potencia de fuego y la protección de sus vehículos, las unidades del 2CR adquieren una ventaja táctica significativa.

Paso 3. Utilizar sensores vinculados con los artilleros para enfrentar e interrumpir el enemigo en el área de seguridad avanzada. Según la Publicación de Técnicas del Ejército 3-21.21, Stryker Infantry Battalion, establecer un área de seguridad avanzada es opcional5. Sin embargo, para un escuadrón de infantería en el 2CR, el área de seguridad avanzada es un elemento importante de la defensa en profundidad. En primer lugar, permite a los escuadrones hacer contacto con el enemigo tan lejos como sea posible, interrumpir sus formaciones y comenzar a destruir el poder de combate del enemigo fuera del contacto de fuego directo. Esto se logra, como mínimo, vinculando los medios de reconocimiento orgánicos (Puma, Raven) y las fuerzas (exploradores, francotiradores) con una capacidad robusta de morteros en un batallón Stryker hasta una distancia de cinco kilómetros. Cuando las fuerzas son apoyadas con reconocimiento de alto nivel (Shadow, Gray Eagle, Prophet/Trojan, o incluso el escuadrón de caballería del regimiento) y fuegos (obuses M777, artillería de cohetes, aviación de ataque), el tamaño de esta área de seguridad avanzada puede triplicarse.

En segundo lugar, el uso de un área de seguridad avanzada permite que las unidades del 2CR tengan mayor éxito contra las fuerzas de reconocimiento del enemigo. Las actividades para contrarrestar los esfuerzos de reconocimiento enemigos son esenciales en esta lucha porque la identificación temprana de posiciones defensivas amigas permite que el enemigo dirija sus fuegos indirectos contra ellas antes de comenzar un enfrentamiento de fuego. Tales enfrentamientos podrían forzar a las unidades avanzadas a retroceder antes de lo deseado, reduciendo así la profundidad de la defensa. Una lucha contra los elementos de reconocimiento enemigo eficaz y robusta mantiene el elemento de sorpresa para los defensores y permite que las unidades del 2CR tomen la iniciativa en la lucha.

Figura 5. Atacar al enemigo con misiles, cohetes y fuego de cañones 30mm. (Figura: autores. Véase la Army Doctrine Publication 1-02, Términos y símbolos militares, tablas 5-2 y 8-19, para descripción de los símbolos, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ARN20083_ADP%201-02%20C1%20FINAL%20WEB.pdf)

Paso 4. Atacar al enemigo con fuegos de misiles, cohetes y cañones de 30 mm de acuerdo con criterios específicos. Una vez que el enemigo ha entrado en el área de enfrentamiento principal, las posiciones de combate secuencian los fuegos de misiles, cohetes y cañones de 30 mm para lograr efectos concentrados en el enemigo (véase la figura 5). El 2CR tiene capacidades antiblindadas que pueden tener efectos significativos en una amplia gama de sistemas enemigos, pero hay muchas consideraciones para el uso de estos sistemas. Dado que esta potencia de fuego está distribuida entre la infantería desmontada y montada en los vehículos, las unidades deben elegir deliberadamente cómo se van a enfrentar a la fuerza opositora. Lo ideal es que las unidades usen obstáculos y fuego indirecto para demorar o interrumpir el movimiento enemigo en las áreas designadas. Luego usan los ATGM desmontados o montados o, a corta distancia, cohetes portátiles para degradar o destruir los sistemas montados desde pequeños lugares ocultos. Después de dispararse la primera salva, siguen los sistemas de fuego directo montados (30 mm, MK19 o M2) para completar la destrucción del enemigo.

Si esa secuencia deliberada no es posible debido al terreno, los defensores deben tratar de hacer frente a las amenazas con el arma más pequeña posible que todavía produzca el efecto deseado. Cuando se atacan tanques, el misil Javelin es el sistema más adecuado. Cuando se lidia con la variedad de vehículos de combate blindados y transportes de infantería enemigos, los Gustaf M3, AT4 y cañones de 30 mm pueden destruir esos sistemas. Los vehículos Stryker no pueden llevar municiones ilimitadas para todos los sistemas de armas y, por lo tanto, es importante usar el arma correcta contra el blanco correcto.

Sin importar el sistema o los métodos que se usan, los escuadrones de infantería del 2CR deben esforzarse por lograr los máximos efectos en el primer enfrentamiento. A medida que pasa el tiempo desde el primer enfrentamiento y las posiciones se ven comprometidas, se hace cada vez más difícil retener la ventaja relativa. Por lo tanto, es importante que las unidades establezcan y describan los criterios específicos de combate que provocan el uso de fuegos directos. Estos criterios varían según la situación, pero en muchos casos, atacar al primer vehículo en un terreno restrictivo tiene beneficios, ya que un vehículo destruido puede bloquear una ruta y facilitar la retirada. Sin embargo, si una posición es propicia para múltiples enfrentamientos simultáneos, puede ser conveniente permitir que un cierto número de vehículos entren en el área de combate para maximizar la eficacia de la posición antes de la retirada. Independientemente de las condiciones, los criterios de enfrentamiento deben ser difundidos y comprendidos de manera que la ventaja relativa obtenida por sorpresa sea aprovechada al máximo.

Paso 5. Retirarse de acuerdo con los criterios específicos y desplazarse a posiciones subsecuentes para repetir el proceso. Para que una defensa en profundidad sea eficaz, las unidades deben intercambiar espacio por tiempo. Esto significa que deben deliberadamente retirarse del contacto, moverse a una posición de ventaja subsecuente y luego volver a enfrentarse al enemigo. Claros criterios de retirada para cada posición dan lugar más eficazmente al desplazamiento. Los criterios pueden basarse en las condiciones del enemigo: la destrucción de ciertos vehículos, el enemigo llega a un lugar determinado, logra una formación de movimiento específica o dirigen varios vehículos para atacar la posición defensiva. Las condiciones amigas, tal como la reducción del poder de combate a un cierto nivel, las municiones clave que quedan, los umbrales de tiempo o las condiciones en otras áreas de la lucha que hacen insostenibles las posiciones actuales, también pueden obligar la retirada. En particular, el tiempo de recarga y readquisición del sistema de misiles Javelin, que puede ser más de un minuto, ya sea montado o desmontado, lo hace difícil para ese sistema tener múltiples enfrentamientos exitosos desde la misma posición, especialmente a corta distancia o en terreno restrictivo. Un enfrentamiento con misiles Javelin puede ser la condición para una retirada. Sin importar cuál condición provoca la retirada, debe ser ensayada en todo escalón (varias veces, si es posible) antes del combate con el enemigo.

Sin importar que provoque esta condición, una vez que sucede, la unidad debe retirarse. Lo ideal es que las unidades se esfuercen por tener al menos dos elementos en posiciones fijas que atacan o están preparados para atacar al enemigo mientras un tercero se mueve. Tener solo una posición establecida o permitir que las posiciones establecidas se vuelvan lineales es menos óptimo ya que tales circunstancias aumentan la probabilidad de penetración por el enemigo. Como se mencionó antes, todos los elementos deben preparar múltiples enfrentamientos en profundidad y plenamente comprender los efectos que deben tener contra el enemigo en cualquier posición. Al hacerlo, las unidades del 2CR gradualmente degradan el enemigo, de modo que cuando llega a las posiciones finales de combate del 2CR, carece de la capacidad de concentrar sus fuegos o maniobrar eficazmente y sus unidades son destruidas.

Paso 6. Utilizar la movilidad superior para contraatacar e interrumpir el ataque del enemigo. La movilidad de la plataforma Stryker proporciona la flexibilidad necesaria para que las unidades de maniobra no solo se retiren, sino que también contraataquen, ya sea en el lugar o en profundidad. En respuesta a los cambios en el esquema de maniobra del enemigo, a la interrupción de su ritmo o a ventajas inesperadas, las unidades de maniobra del 2CR deben mantenerse alertas para aprovechar las oportunidades de retomar posiciones de combate perdidas. Al hacerlo, aparecen en lugares inesperados y pueden presentar al enemigo dilemas desde lugares que el enemigo suponía que estaban abandonados.

Del mismo modo, las unidades deben buscar oportunidades para usar elementos de poder de combate en los flancos o en la retaguardia del ataque del enemigo. Hacer que el campo de batalla no sea lineal, interrumpir las líneas de comunicación del enemigo o destruir sus posiciones de mando, control, apoyo o fuego indirecto puede tener grandes efectos y reducir la eficacia de su ataque. Los contraataques deben ser considerados en toda defensa en profundidad.

Paso 7. Asignar las fuerzas enemigas restantes a las fuerzas de seguimiento amigas. En una operación a gran escala, es probable que el enemigo tenga un gran número de fuerzas en múltiples escalones. Aunque un solo escuadrón de maniobra puede detener con éxito el ataque del enemigo o incluso obligar una retirada temporal, es poco probable que se pueda derrotar al enemigo en un solo enfrentamiento. Una vez que la posición del escuadrón está comprometida, la ventaja relativa disminuye. El escuadrón debe retirarse antes de que el enemigo pueda atacar la posición directamente con fuerzas adicionales en escalones o indirectamente con morteros, artillería o misiles. La retirada puede tomar múltiples formas. El mismo escuadrón puede retirarse y desplazarse a posiciones subsecuentes. El regimiento puede defenderse con escuadrones en profundidad y pasar al enemigo de un escuadrón de maniobra al siguiente. La lucha podría ser delegada a batallones o brigadas de armas combinadas más fuertemente blindadas que hayan establecido posiciones defensivas en otras áreas.

Soldados asignados a la Compañía Comanche, 1er Escuadrón, 2o Regimiento de Caballería, se preparan para encubrir un Vehículo de Transporte de Infantería Stryker, el 2 de noviembre de 2019, durante Dragoon Ready 20 en el Centro de Preparación Conjunta Multinacional en Hohenfels, Alemania. (Foto: Especialista Ethan Valetski, Ejército de EUA)

Implicaciones

Cuando son combinadas con el enfoque táctico anterior, las mejoras en la potencia de fuego de 2018 han ampliado significativamente las amenazas contra las cuales el 2o Regimiento de Caballería puede luchar y ganar de manera eficaz. Las unidades con vehículos Stryker siempre han sobresalido contra las amenazas desmontadas. La movilidad, la potencia de fuego y la logística de los batallones Stryker ya superan a cualquier adversario de este tipo. Sin embargo, en el 2CR, el escuadrón de infantería Stryker actualmente tiene la potencia de fuego para luchar eficazmente contra amenazas blindadas y móviles. Cuenta con más capacidades que las fuerzas de reconocimiento ligeramente blindadas. Con las tácticas adecuadas, el 2CR también está bien adaptado contra las fuerzas de asalto con blindaje medio o las fuerzas de infantería mecanizadas equipadas con vehículos blindados de generación anterior. Dicho esto, los escuadrones de infantería del 2CR todavía se enfrentan al reto de derrotar los vehículos equipados con sistemas de armamento principal de mayor alcance, un ritmo de fuego más rápido y que son protegidos por un moderno blindaje reactivo. Aunque el 2CR puede retrasar eficazmente las operaciones de estas modernizadas unidades blindadas y mecanizadas, es difícil para el 2CR derrotar a estas fuerzas.

Por lo tanto, el 2CR puede desplegarse eficazmente en una crisis y establecer una defensa en profundidad para derrotar o detener una amplia variedad de amenazas blindadas. Esta capacidad es esencial en el teatro de operaciones europeo, ya que el 2CR es la fuerza terrestre con mayor capacidad de respuesta y movilidad operativa en el continente. En caso de crisis, especialmente una en la que los sistemas integrados de defensa aérea enemigos niegan el acceso a las plataformas aéreas, el 2CR puede reaccionar, concentrarse y desplegarse más rápido que cualquier otra fuerza de la OTAN. Una vez en el área de crisis, el 2CR puede hacer y mantener el contacto con el enemigo mientras establece una defensa de área en profundidad. Contra las fuerzas aerotransportadas o de asalto mecanizadas, este tipo de defensa puede neutralizar su ataque. Contra fuerzas blindadas más pesadas, el 2CR puede detener el avance del enemigo, ganado espacio y tiempo para que las fuerzas blindadas de EUA y la OTAN lleguen a la región y entren en el combate.

En el futuro, estas tácticas y procedimientos deben apoyar el entrenamiento del 2CR en el teatro de operaciones. El plan de entrenamiento actual del regimiento apoya plenamente el desarrollo de estas tácticas y la preparación para su empleo en el teatro. Las áreas de entrenamiento en EUA y Alemania facilitan el desarrollo de estas capacidades a nivel de escuadrón, pelotón y compañía, mientras que los grandes ejercicios de teatro (por ejemplo, Saber Guardian, Saber Strike, Defender 2020 y Noble Partner) proporcionan oportunidades para que los escuadrones apliquen estas tácticas en un escenario de crisis. Además, las asociaciones y los ejercicios deberían aprovecharse para lograr la interoperabilidad con naciones aliadas que posean experiencia y plataformas de armas similares, como los vehículos blindados de combate Boxer de Alemania y el Reino Unido, los transportes blindados BTR en Europa oriental, o los vehículos blindados sobre ruedas Rosomak del ejército polaco. Las rotaciones de entrenamiento de combate en el Centro de Preparación Multinacional Conjunta validan la capacidad del regimiento para utilizar los escuadrones de maniobra y estas tácticas en una operación a nivel de regimiento.

A pesar de su adecuación en Europa, la eficacia de las mejoras en la potencia de fuego del 2CR, sus nuevas tácticas y la mayor eficacia de la formación Stryker no se limitan a este teatro. Estas innovaciones permiten a las unidades Stryker aprovechar plenamente el potencial de la plataforma y ampliar su utilidad para el Ejército. El aumento de la potencia de fuego de los otros equipos de combate de brigada Stryker en el Ejército y el desarrollo de estas tácticas podrían crear una fuerza más flexible, combinando tanto la maniobra montada como la desmontada para lograr mayores efectos contra una gama más amplia de amenazas. Permitiría al Stryker desempeñar mejor su papel como la fuerza mediana del Ejército de EUA.


Notas

  1. Army Doctrine Publication (ADP) 3-0, Operations (Washington, DC: U.S. Government Publishing Office [GPO], julio de 2019), 4-1. La importancia y rol de las posiciones de ventaja relativa e iniciativas son introducidos en la ADP 3-0 en las páginas 1-9 and 1-11, respectivamente.
  2. El 2o Regimiento de Caballería desplegó el Vehículo de Transporte de Infantería–Dragoon y el Vehículo de Transporte de Infantería–Javelin, que significantemente mejoró su potencia de fuego.
  3. ADP 3-90, Offense and Defense (Washington, DC: U.S. GPO, julio de 2019), 2-13.
  4. Esto está de acuerdo con la Army Techniques Publication 3-21.21, SBCT Infantry Battalion (Washington, DC: U.S. GPO, marzo de 2016), capítulo 5, sección II.
  5. Ibíd., párrafo 5-78.

El teniente coronel Tim Wright, Ejército de EUA, es el comandante del 1er Escuadrón del 2o Regimiento de Caballería, en Vilseck, Alemania. También ha servido en la 25a División de Infantería, la 1a División de Infantería y el 75o Regimiento de Rangers. Wright recibió su licenciatura de la Academia Militar de EUA en West Point, New York, una maestría de la Escuela Superior de Guerra Naval de EUA y un doctorado del Massachusetts Institute of Technology.

La capitana Victoria Hulm, Ejército de EUA, es oficial de operaciones del 2o Regimiento de Caballería en Vilseck, Alemania. Anteriormente sirvió como oficial de inteligencia para el 1er Escuadrón, 2o Regimiento de Caballería, y en la 3a División de Infantería. Tiene una licenciatura de la Academia Militar de EUA en West Point.

El sargento mayor Daniel Rose, Ejército de EUA, es el sargento mayor de comando del 1er Escuadrón, 2o Regimiento de Caballería, en Vilseck, Alemania. Ha servido en el 1er Batallón de Rangers y en formaciones Stryker en la 2a y 4a Divisiones de Infantería. También ha servido como instructor de Rangers en el estado de Florida y como observador controlador/entrenador en el Centro de Entrenamiento de Preparación Conjunta en Fort Polk, Luisiana. Cuenta a su haber con una licenciatura y una maestría del Excelsior College.

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