Revista Profesional del Ejército de EUA

Edición Hispanoamericana

Estamos perdiendo oportunidades para desarrollar la preparación de combate sostenida de la Fuerza Total en los Equipos de Combate de Brigada

Teniente coronel Nicholas Melin, Ejército de EUA

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Soldados del Batallón de Ingenieros de la 116a Brigada posicionan su vehículo de asalto M1150, diseñado para abrir brechas en las defensas enemigas, el 12 de junio de 2019, durante un ejercicio de entrenamiento de fuego en vivo en el Centro Nacional de Entrenamiento en Fort Irwin, California. (Foto: Cabo Alisha Grezlik, Ejército de EUA)

Fortalecer la preparación para luchar y ganar en las operaciones de combate a gran escala es la prioridad más alta de Ejército de EUA, y los centros de entrenamiento de combate (CTC) del Ejército son los lugares donde se ponen a prueba las capacidades de las principales formaciones de combate—los equipos de combate de brigada (BCT). El entrenamiento preliminar y ejecución de una rotación en un CTC es el proceso que se usa para preparar un BCT para el combate; la asignación de fondos, personal, tiempo de entrenamiento y la prioridad de recursos de entrenamiento se canalizan a los BCT para permitir que los comandantes certifiquen sus unidades desde el nivel de escuadra hasta el de batallón. Una vez que termine el entrenamiento de un CTC, se considera que la unidad está preparada para el despliegue en todo el mundo. De hecho, podría argumentarse que una rotación en un CTC es el proceso principal del Ejército para fortalecer la preparación de un BCT.

* Un capacitador es una capacidad (proporcionada por una unidad de apoyo, sistemas de armas, tecnología, etc.) que apoya a una unidad militar para cumplir su misión. Por ejemplo, agregar ingenieros permitiría a un BCT abrir brechas o cruzar un río. La priorización de fuegos lanzacohetes múltiples tipo MLRS le daría a esta misma unidad mayor potencia de fuego para suprimir al enemigo en el sitio de la brecha o detener a los refuerzos del enemigo. Agregar aeronaves no tripuladas le daría mayores capacidades de reconocimiento a la unidad.

Sin embargo, hay una brecha en la metodología del Ejército para preparar un BCT que necesita más énfasis. Esta brecha yace en los centenares de capacitadores* (enablers) en los escalones arriba del nivel de brigada (EAB) que pueden ser utilizados por los BCT tanto en una rotación en un CTC como en el combate. Estas unidades, que en su totalidad igualan a un batallón completo adicional (más de quinientos soldados) de potencia de combate, están preparadas para el despliegue individual por sus batallones y brigadas de EAB, pero no tienen una relación habitual con los BCT que apoyarán. Los BCT y sus capacitadores agregados se reúnen en el CTC, entrenan juntos por un mes, y luego regresan a sus unidades de origen en todas partes de Estados Unidos. Un BCT no toma parte en la preparación de sus capacitadores antes de su rotación en el CTC, ni los sostiene en el período después de la rotación en el CTC, cuando la probabilidad del despliegue en respuesta a una crisis o contingencia es más alta.

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Centenares de capacitadores en los escalones arriba del nivel de brigada […] no tienen una relación habitual con los BCT que apoyarán.

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En el presente artículo, se destacan los desafíos presentados por la metodología de integración actual de los capacitadores con los BCT, se identifican las medidas que los BCT pueden tomar en la actualidad y se ofrecen recomendaciones institucionales para hacer el alineamiento regional de los capacitadores desde todas partes de la Fuerza Total con los BCT y divisiones. Este alineamiento debe ser anclado en las rotaciones en un CTC y debe tomar en cuenta las unidades que han sido identificadas para el despliegue conjunto en los planes de contingencia. Con relaciones habituales establecidas y una rotación en el CTC como una experiencia de prueba, los líderes pueden desarrollar y sostener la preparación de los BCT y sus capacitadores.

La experiencia en el centro de entrenamiento para los BCT y sus capacitadores

Los comandantes de BCT y sus planas mayores se dedican a fomentar la preparación para la acción decisiva antes de una rotación en el CTC. El entrenamiento es gestionado cuidadosamente, los estándares establecidos se alcanzan antes de ir al CTC y los nodos de mando tipo misión se validan, entre otras acciones. Las divisiones certifican sus BCT en las tareas de acción decisiva y gestionan rigurosamente el equipamiento, personal y mantenimiento de la unidad para garantizar que estas puedan aprovechar al máximo su experiencia de prueba cada dos años (o cada cinco años en el caso de los BCT de la Guardia Nacional). Cuando se cargan los vehículos en trenes antes de la visita de la unidad al centro de entrenamiento, las unidades orgánicas en un BCT están preparadas para organizarse según las tareas y ejecutar sus misiones.

Entonces, aparecen los capacitadores de los EAB. Convergiendo en el BCT unos días antes del comienzo de una rotación en el centro de entrenamiento mismo, las unidades que varían en tamaño de equipo y pelotón a compañía llegan con un conjunto de capacidades y requisitos que a veces no son completamente comprendidos. Llegan de todas partes de Estados Unidos en grandes números (con frecuencia veinte o más organizaciones distintas). Frecuentemente un elemento de tamaño de pelotón o compañía de un extremo del país apoya un BCT que viene de otro extremo, con una distancia entre ambos de miles de millas. Además, vienen de toda la fuerza. Dado que 75% de los capacitadores del Ejército son del Componente de Reserva del Ejército y la Guardia Nacional, es probable que una fuerza de tarea de BCT participe en la acción decisiva con elementos de todos los componentes del Ejército1.

Si bien los altos mandos del BCT generalmente recibirán notificación de los capacitadores que serán agregados con hasta seis meses de antelación, múltiples factores se combinan y hacen incompleta la integración del BCT en el mejor de los casos. Con las unidades y capacitadores esparcidos en todas partes de Estados Unidos, no hay oportunidad para entrenar conjuntamente. Frecuentemente, lo mejor que se puede hacer son teleconferencias para rastrear el movimiento programado y el mantenimiento, y posiblemente una oportunidad de planificación conjunta antes de la rotación. Dado que las unidades en los componentes activo y de la Reserva y la Guardia Nacional que van juntos al CTC probablemente no tienen una relación habitual entre sí o con el BCT que apoyan, es difícil familiarizarse con todas las caras y nombres de la jefatura durante la recepción, concentración, movimiento, desplazamiento continuo y fase de integración del CTC.

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Dado que los capacitadores son entrenados y certificados en sus capacidades especializadas aparte de las formaciones de maniobra, ellos frecuentemente no están familiarizados con las normas operativas del Equipo de Combate de Brigada.

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Los capacitadores agregados experimentan lo mismo. Dado que los capacitadores de los EAB han sido entrenados y certificados en sus capacidades especializadas aparte de las formaciones de maniobra, ellos frecuentemente no están familiarizados con las normas operativas del BCT y probablemente no han tenido la oportunidad de integrarse en un elemento de maniobra. Cuentan con equipamiento y sistemas de comunicación distintos a los del BCT con los cuales se integrarán, y dependiendo del entrenamiento, pueden tener menos preparación que el BCT al que apoyarán. Las secciones de plana mayor del BCT no tienen experiencia en cómo planificar la utilización de los capacitadores, y los pelotones, compañías y batallones de maniobra tienen poca experiencia en el uso de los capacitadores. Además, los requisitos de mantenimiento y apoyo relacionados con el equipamiento de los capacitadores, tal como el vehículo de transporte blindado M113 y el puente blindado, frecuentemente son completamente diferentes de los de la BCT que podrían apoyar. Sin embargo, el mantenimiento y apoyo es responsabilidad del BCT.

El batallón de ingenieros de la brigada (BEB) es la unidad en el BCT responsable de integrar y garantizar la utilización adecuada de los capacitadores que llegan al BCT. Aunque los comandantes y sus planas mayores de los BEB comprenden que la integración y utilización eficaz de los capacitadores es su operación decisiva, estas unidades ya tienen la responsabilidad de garantizar que los capacitadores orgánicos de la brigada se utilicen adecuadamente. Puesto que el tamaño del BEB se duplica durante una rotación en un CTC, en esencia convirtiéndose en una fuerza de tarea que normalmente cuenta con 1000 a 1200 soldados y veinte unidades subordinadas como mínimo, dar seguimiento a todos los capacitadores en el área de operaciones del BCT es un gran desafío y peor aún es gestionar la integración eficaz de estos capacitadores en las unidades con las cuales jamás han entrenado.

Aunque el éxito en la integración y utilización de capacitadores varía de una unidad a otra, es posible identificar un número de problemas sistémicos que han sido registrados por los equipos de observadores-controladores después de una rotación en el CTC:

  • Las planas mayores de brigada y de batallones de maniobra tienen dificultades cuando planifican la utilización de capacitadores debido a la falta de familiaridad con las capacidades y limitaciones de los distintos capacitadores.
  • Con frecuencia, los capacitadores son inadecuadamente utilizados o las unidades de maniobra los dejan en la retaguardia, en gran parte debido a la falta de familiaridad con la utilización adecuada de los capacitadores y una carencia de relaciones personales entre los líderes de unidades de maniobra y los capacitadores que les apoyan.
  • Posiblemente de aún más importancia, las unidades de maniobra frecuentemente culminan antes de cumplir con sus misiones asignadas porque los capacitadores apropiados (ya sea ingenieros, química, inteligencia militar, policía militar, transmisiones, o asuntos civiles) no están presentes o no son utilizados eficazmente en un punto decisivo en la operación.

Si bien estas lecciones son registradas en las posevaluaciones y la información sobre la integración de capacitadores es incorporada en las normas operativas post-CTC en todos los niveles, una vez que se carga el equipamiento de nuevo en los trenes, el BCT regresa a su guarnición y los capacitadores se esparcen a sus bases en todas partes de Estados Unidos. La preparación compartida acumulada a través del entrenamiento de un BCT en el CTC y las lecciones aprendidas de operaciones conjuntas con los capacitadores se disipa cuando las unidades regresan a sus entrenamientos limitados.

Un soldado de la 44a Compañía Química rocía agua en otro soldado que estaba expuesto a un agente químico simulado en una estación de descontaminación el 13 de marzo de 2019 durante una rotación de entrenamiento en el Centro Nacional de Entrenamiento en Fort Irwin, California. (Foto: Clemens Gaines, 20o Comando de CBRNE)

Los impactos

Incluir las unidades de capacitadores en la formación del BCT es ineficaz a menos que sus capacidades sean comprendidas por los que toman las decisiones en cuanto a su utilización, a saber, los comandantes y planificadores de maniobra en los niveles de compañía a brigada. Por ejemplo, las rotaciones de acción decisiva en el Centro Nacional de Entrenamiento (NTC) normalmente incluyen ataques químicos con agentes persistentes y no persistentes contra unidades en rotación que requieren el establecimiento de un punto completo de descontaminación. Los BCT posiblemente tendrán cuatro tipos de pelotones agregados a sus unidades para cumplir con esta misión. Sin embargo, el BCT normalmente ha entrenado con un tipo, como máximo, de estas formaciones en la preparación que ocurrió en su guarnición. Por lo tanto, los planificadores y responsable de logística tienen poca comprensión de cuánto tiempo lleva una misión deliberada de descontaminación o cuáles recursos necesitan estar en el lugar para llevar a cabo la operación.

Dado que las relaciones entre los capacitadores de los EAB y los BCT en la guarnición son informales, la inclusión de los capacitadores de los EAB en el entrenamiento de BCT es episódica y frecuentemente con base en personalidad. Para un grupo de comandantes, la integración de capacitadores de los EAB podría ser una prioridad mientras que el siguiente grupo podría tener un planteamiento diferente. El efecto general de la falta de formalidad con respecto a las relaciones en la guarnición es que las unidades orgánicas tienden a entrenar orgánicamente y las unidades del EAB por su lado. Las unidades no entrenan como lucharían verdaderamente en un CTC o en el combate hasta que participan en una rotación de CTC.

Si bien las unidades de capacitadores y el BCT se benefician del entrenamiento conjunto en el CTC, se pierden oportunidades. Además, como los BCT tienden a entrenar orgánicamente en su guarnición, hay un arduo proceso de aprendizaje en los CTC que priva a los batallones de maniobra, el BEB y la plana mayor de la brigada de oportunidades para perfeccionar su integración y utilización de los capacitadores.

Tal vez el aspecto más importante sea que el BCT y la fuerza de maniobra no se dan cuenta por mucho tiempo de los requisitos y deficiencias de los capacitadores del EAB. Dado que no entrenan juntos, la diferencia en las capacidades tales como la movilidad, comunicaciones y entrenamiento simplemente no es una prioridad en la orientación de entrenamiento de divisiones y cuerpos de ejército para el BCT. Los comandantes registran que hay una deficiencia cuando están en un CTC, pero esta se desvanece rápidamente cuando se repliegan a la guarnición y el enfoque regresa al entrenamiento orgánico del BCT.

Soldados del Batallón de Ingenieros de la 23a Brigada cavan una zanja antitanque para obligar a las fuerzas montadas del enemigo a girar hacia el área principal de enfrentamiento defensivo, el 20 de abril de 2018, en Fort Irwin, California. (Foto: National Training Center Operations Group Maneuver Support Training Team)

Los desafíos con la integración de capacitadores

Si integrar los capacitadores es importante, ¿por qué estos todavía no son alineados habitualmente con los BCT? Es justo hacer esta pregunta, dados los desafíos antes mencionados, de por qué el Ejército continúa gestionando los capacitadores de esta manera.

La primera parte de la respuesta está vinculada con el planteamiento del Ejército de formar unidades desplegables que son adaptadas para satisfacer los requisitos de una crisis o contingencia. Entrenar a capacitadores por separado y agregarlos a los BCT antes de sus rotaciones en el CTC o el despliegue tiene el objetivo de (1) garantizar que los capacitadores de baja densidad sean eficazmente entrenados en su guarnición, (2) posibilitar la distribución flexible de las capacidades del EAB en los BCT basado en los requisitos de misión y (3) facilitar la integración de las unidades del Componente de Reserva del Ejército y la Guardia Nacional en los BCT de acuerdo con la Política de la Fuerza Total del Ejército2.

A diferencia de la estructura de división que le precedió, la estructura de fuerza modular del Ejército depende de la capacidad del BCT de recibir, integrar y utilizar los capacitadores. Incluso con el rediseño de fuerza BCT 2020 del Ejército y la decisión de incluir un tercer batallón de maniobra y establecer los BEB con más capacitadores, el diseño de fuerza para el BCT deliberadamente no incluyó todos los capacitadores que serían necesarios en la acción decisiva3.

La segunda parte de la respuesta está relacionada con la disponibilidad de los capacitadores propios y sus plazos de preparación. El 75% de las unidades capacitadoras, incluyendo las de apoyo a la maniobra o de sostenimiento del Componente de Reserva del Ejército y de la Guardia Nacional, se encuentran esparcidas por todo Estado Unidos. Además, las unidades del Componente de Reserve y de la Guardia Nacional tienen un proceso de preparación basado en un modelo de cinco años, con una rotación en un CTC y despliegue subsecuente en el cuarto y quinto año del ciclo de preparación de la unidad. Esto significa que de todos los capacitadores en la Fuerza Total, solo una parte de las capacidades del Componente de Reserva y la Guardia Nacional está disponible en cualquier momento.

Otro factor que dificulta el alineamiento habitual es el desafío de pronosticar la preparación y disponibilidad de una multitud de pequeñas unidades capacitadoras desplegables. A diferencia de los BCT, las unidades de EAB despliegan compañías, pelotones y frecuentemente equipos. Puesto que se despliegan independientemente, dentro de un solo batallón de EAB, podría haber múltiples unidades en distintos niveles de preparación.

El proceso que el Comando de Fuerzas (FORSCOM) y los planificadores de CTC utilizan para desarrollar las rotaciones también tiene un impacto en el problema. Los CTC normalmente identifican los requisitos de capacitadores para una rotación entre dos y cuatro año antes de la ejecución. Ni el CTC ni el FORSCOM actualmente tienen un requisito para alinear regionalmente los capacitadores con los BCT y, por lo tanto, no lo hacen. Si se agregan otros requisitos imprevistos en un CTC, tal como una rotación centrada en un ataque químico que requiere la asignación de más unidades químicas a un BCT con poca antelación, la verdadera asignación de capacitadores en una rotación de BCT se convierte en un proceso temporal en el que se asignan las unidades preparadas y disponibles en lugar de las unidades que podrían entrenar con un BCT en la guarnición o desplegarse con el BCT en una operación de contingencia.

El último factor, y tal vez el más importante, es la inercia. Dado que los capacitadores no se alinean habitualmente, y son asignados a un CTC y desplegados dependiendo de cuál unidad está preparada en ese momento, los ciclos de preparación de las unidades en un área dada tampoco están alineados. Adoptar una nueva metodología requeriría energía institucional sostenida y pronóstico que tendría que ocurrir años antes de la ejecución en un CTC en el caso de las unidades del Componente de Reserva del Ejército y la Guardia Nacional. Este cambio requeriría trabajo duro y énfasis de los altos mandos, y necesitaría comenzar con los comandantes de maniobra en los niveles de brigada, división y cuerpo de ejército, que impulsan la discusión de preparación del Ejército.

Lo que las unidades pueden hacer hoy en día para mejorar la integración de capacitadores

Los BCT y sus batallones subordinados deben reconocer que lucharán como una fuerza de tarea con los capacitadores de EAB, ya sea en un CTC o cuando se despliegan. Estas unidades capacitadoras no son modificaciones de última hora. Proporcionan capacidades que el elemento de maniobra no tiene orgánicamente por diseño y que son necesarios para el cumplimiento de la misión.

Figura 1. Ejemplo de la organización por tareas de los capacitadores. (Figura: Batallón de Ingenieros de la 23a Brigada, Equipo de Combate Stryker de Brigada, Base Conjunta Lewis-McChord)

Con la comprensión de este hecho, los comandantes deben impulsar la educación en sus planas mayores y comandos subordinados sobre las limitaciones y requisitos de apoyo de las unidades capacitadoras. Las unidades deben planificar el uso de los capacitadores en los ejercicios de plana mayor y de puesto de mando en todos los niveles. El desarrollo de una organización estandarizada de tareas de los capacitadores para operaciones ofensivas y defensivas (véase la figura 1), la formulación de plantillas doctrinarias para el uso de capacitadores (véase la figura 2) y el ensayo de ejercicios de combate para las operaciones centradas en los capacitadores son medidas importantes que los BCT pueden tomar para fortalecer la competencia con los capacitadores, acelerar la planificación y garantizar la comprensión compartida con las unidades subordinadas.

Figura 2. Ejemplo de plantilla doctrinaria. (Figura: Batallón de Ingenieros de la 23a Brigada, Equipo de Combate Stryker de Brigada, Base Conjunta Lewis-McChord)

Los líderes de maniobra de los niveles desde brigada a pelotón necesitan la repetición en la planificación y utilización de capacitadores antes de que lleguen a un CTC. El momento equivocado para comenzar a determinar cómo usar los capacitadores tales como ingenieros, unidades químicas, asuntos civiles y la remoción de artefactos explosivos ocurre cuando estos elementos llegan un poco antes de la ejecución de la misión. El BEB también necesita las repeticiones de práctica para integrar los capacitadores desde el exterior del BCT y luego proporcionarles el mando tipo misión—cuanto más, mejor.

Dada la realidad de que los BCT y sus batallones subordinados probablemente no podrán entrenar con los capacitadores que tendrán antes de desplegarse a un CTC o en el combate, debe haber un sistema deliberado para la formación de relaciones con los capacitadores y su integración en la formación. Si bien las listas de verificación pueden ser útiles, las unidades deben considerar la integración de capacitadores como una tarea táctica que debe ser practicada en el entrenamiento de guarnición. Los BCT deben hacer contacto con las unidades capacitadoras en su guarnición, establecer relaciones con ellas y deliberadamente integrar sus elementos en la senda de entrenamiento.

Los BCT deben aceptar el desafío que supondrán las unidades capacitadoras que recibirán con poca antelación y prepararse para más requisitos de apoyo cuando lleguen estas. El equipo, capacidades de comunicación y preparación de entrenamiento de todas las unidades serán diferentes. En muchos casos, esto significa que los distintos requisitos de mantenimiento y abastecimiento que no son fáciles de resolver en los últimos días antes de la ejecución de la misión. Con el fin de minimizar la fricción causada por la llegada de múltiples unidades con distintos requisitos de apoyo y estados de preparación, los BCT deben hacer contacto temprano y frecuente con los capacitadores para resolver los problemas de la organización formal de tareas con mucha antelación. Esta es una buena práctica impulsada por los CTC.

Las recomendaciones para lograr el cambio institucional

Si bien las medidas intermedias antes destacadas son necesarias, son insuficientes. Hay una necesidad fundamental para generar la preparación de combate sostenida de la Fuerza Total en el nivel de BCT. Las recomendaciones institucionales a continuación pueden ser introducidas gradualmente, pero deben ser formales en su implementación, arraigadas en las rotaciones de CTC y respaldadas por los altos mandos del Ejército para tener un verdadero impacto.

Identificar el conjunto disponible de fuerzas capacitadoras de EAB, tanto de los componentes activo y de reserva en una región específica, y formalmente alinearlas con los BCT paras las rotaciones de CTC y despliegues. Dentro de una región dada (por ejemplo, en el noroeste de Estados Unidos), normalmente hay un suficiente número de unidades capacitadoras de servicio activo, la Guardia Nacional y el Componente de Reserva para apoyar el entrenamiento de los BCT, las rotaciones de CTC y los despliegues para satisfacer los requisitos de planes de contingencia. El problema es que no hay relaciones formales para impulsarlas a linear sus sendas de entrenamiento. Los estados mayores en los niveles de división y cuerpo de ejército podrían alinear el entrenamiento para ayudar a los BCT a integrar estas capacidades clave si recibieran la autoridad y los fondos para hacerlo. Debe ser un requisito para los planificadores del FORSCOM y CTC tener en cuenta el alineamiento regional cuando llevan a cabo la planificación de rotación en el CTC y contingencias. El FORSCOM también debe considerar seriamente requerir que los capacitadores participen en los ejercicios de certificación de los BCT alineados antes de su rotación en un CTC.

Integrar deliberadamente los capacitadores en el entrenamiento orgánico de los BCT en su guarnición. En el Componente Activo por sí solo, normalmente hay un suficiente número de capacitadores para permitir que los BCT tengan múltiples repeticiones en el uso de dichas capacidades. A veces, esto ocurre informalmente, pero pocas veces es impulsado por orientación superior. Dado que los EAB normalmente son subordinados a un cuerpo de ejército, la orientación formal de entrenamiento que exige la integración de los capacitadores en el entrenamiento de guarnición tendría que originarse de este escalón. Esto podría ser estandarizado en la forma de relaciones habituales.

Alinear la estructura de datos del despliegue de fuerzas en fase en los planes operacionales con los conjuntos de fuerzas regionales del Componente Activo y el Componente de Reserva. Una vez que se generan estas fuerzas regionales y las unidad comienzan el proceso de preparación sostenida en el nivel de BCT, el siguiente proceso lógico sería alinear los BCT con los capacitadores en consonancia con los planes operacionales. Estos pasos fortalecerían y formalizarían las relaciones entre los BCT y capacitadores en su región.

Centrarse en la asociación entre el Componente Activo y el Componente de Reserva de la fuerza de tarea del BCT para la acción decisiva. Las relaciones más formales entre el BCT y sus capacitadores presentan una oportunidad importante. Actualmente, las asociaciones entre las fuerzas activas y de Reserva principalmente se centran en el nivel de BCT o EAB. Aunque hay gran valor en la formación de relaciones con una posible unidad adyacente potencial, probablemente es más importante que un BCT integre los capacitadores del Componente de Reserva que formarán parte del BCT en el combate.

Formalizar la relación entre los BEB en todos los BCT y las unidades habitualmente asociadas. El BEB debe seguir siendo el punto focal de la integración de los capacitadores en el BCT y podría asumir el papel principal para imponer el programa de asociación de la Fuerza Total hasta los niveles inferiores. Los comandantes de BEB deberían ser responsables de mantener las relaciones con las unidades del Componente de Reserva con las cuales se desplegarán ya sea en una rotación de CTC o en combate y también de coordinar su integración en el entrenamiento del BCT.

Incorporar los capacitadores en las estrategias de modernización de los BCT. Mientras el Ejército enérgicamente se moderniza para enfrentar el desafío presentado por adversarios con capacidades casi similares, los BCT deben entrenar y modernizarse con los capacitadores que estarán integrados en su formación. Una gran brecha de adquisición de equipamiento ya existe entre los BCT y las formaciones capacitadoras y si no es abordada durante el proceso de modernización, solo se ampliará. El rendimiento general de un BCT en el combate no debe ser impactado negativamente porque sus capacitadores están operando con sistemas de mando y control anticuados y moviéndose en vehículos que no pueden mantener el ritmo de las operaciones de combate. Alinear el entrenamiento y modernización de los BCT y sus capacitadores agregados sería coherente con la doctrina del Ejército sobre el entrenamiento, que declara que «las unidades entrenan para luchar y ganar como equipos cohesivos y eficaces» en «condiciones difíciles y realistas que simulan detalladamente un ambiente operacional»4.

Conclusión

El Ejército entrena y certifica las unidades de maniobra en todos los niveles porque reconoce que, fundamentalmente, el conjunto es más que la suma de sus partes. Un BCT entrenado es más que solo un grupo de batallones entrenados. Es un equipo integrado que puede organizar sus tareas según el propósito para ejecutar eficazmente las misiones anticipadas e imprevistas.

Del mismo modo, un BCT entrenado que está preparado para la acción decisiva es más que una unidad orgánica entrenada con gran número de capacitadores organizados de acuerdo con tareas específicas que fueron entrenados independientemente y asignados inmediatamente antes de ejecutar la misión. Para que opere eficaz y conjuntamente, el equipo debe ser capaz de organizarse según las tareas en todos los escalones e incorporar los capacitadores en todo su entrenamiento.

Mantener el planteamiento actual para la integración de capacitadores es arriesgarse a repetir las duras lecciones aprendidas en todas las rotaciones en un CTC cuando llegan los primeros días de un futuro conflicto. Cuando esto ocurre, el costo sería las vidas de nuestros soldados en lugar de tiempo malgastado y el entrenamiento insuficiente. Con el establecimiento de relaciones formales y regionales con las unidades capacitadoras alineadas con el BCT, arraigado en las rotaciones en un CTC, el Ejército puede fortalecer la preparación sostenida de la Fuerza Total que se centra en los BCT; y vale la pena hacerlo.


Notas

  1. El análisis para esta estadística se llevó a cabo en el Centro de Apoyo de Maniobra en Fort Leonard Wood, Estado de Missouri. Con respecto a solo los ingenieros, basado en la actualizaciones de 2019 en las Tablas de Distribución y Asignaciones de los Ingenieros, 50% de la estructura de fuerzas de ingenieros están en la Guardia Nacional, con 25% en el Componente de Reserva y solo 25% en el componente activo. Para muchas capacidades de apoyo de maniobra, el porcentaje es más alto. Por ejemplo, 82% de asuntos civiles y operaciones de apoyo de información militar están en el Componente de Reserva.
  2. John M. McHugh, Memorandum to Principal Officials of Headquarters, Department of the Army, «Army Directive 2012-08 (Army Total Force Policy)», 4 de septiembre de 2012, accedido 25 de octubre de 2019, https://armypubs.army.mil/epubs/DR_pubs/DR_a/pdf/web/ad2012_08.pdf.
  3. Mark F. Cancian, «U.S. Military Forces in FY 2020» (informe, Washington, DC: Center for Strategic and International Studies, octubre de 2019), accedido 25 de octubre de 2019, https://www.csis.org/analysis/us-military-forces-fy-2020-army.
  4. Army Doctrinal Publication 7-0, Training (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, agosto de 2012 [obsoleta]), párrafos 1-4 y 1-5.

El teniente coronel Nicholas Melin, Ejército de EUA, es comandante del 5o Batallón de la 1a Brigada de Asistencia de la Fuerza de Seguridad. Recibió una licenciatura de la Academia Militar de EUA, una maestría de artes y ciencias militares de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de EUA y un doctorado de la Universidad de Oxford. Fue comandante del Batallón de Ingenieros de la 23a Brigada en el 1-2 Equipo de Combate de Brigada Stryker en la Base Conjunta Lewis-McChord, Estado de Washington. También ha servido como asistente especial al 18o y 19o jefes del Estado Mayor Conjunto en el Grupo de Estudios Estratégicos del Jefe de Estado Mayor del Ejército y como oficial ejecutivo de la 3a Brigada de la 1a División Blindada.

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Cuarto Trimestre 2020