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China contemporánea

En conflicto, no en competencia

Timothy L. Faulkner

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Vehículo blindados chinos desfilan en septiembre de 2018 al final del ejercicio militar Vostok 2018 en el centro de entrenamiento de Tsugol, en Siberia Oriental, Rusia. En el ejercicio participaron fuerzas rusas, chinas y mongolas. China aportó 3000 soldados, 900 tanques y vehículos militares y 30 aeronaves. (Foto: Oficina del Presidente de Rusia)

La idea de que Estados Unidos y China están en competencia y no en conflicto es errónea y refleja una falta de comprensión fundamental de los principales objetivos estratégicos y operacionales de la nación asiática. En el Departamento de Defensa, estamos analizando erróneamente la postura de China por dos razones. La primera es que en nuestra doctrina conjunta actual no hay conceptos operativos que integren todas las ramas de las Fuerzas Armadas y los dominios de la guerra, lo cual representa una desventaja posicional en un conflicto con China. Segundo, y más importante aún, estamos malinterpretando el enfoque de China con respecto a la guerra. Qiao Liang y Wang Xiangsui explican en Guerra irrestricta que la guerra contemporánea no se limita «al empleo exclusivo de fuerzas armadas para obligar al enemigo a rendirse a nuestra voluntad, sino que ahora se utilizan todos los medios, incluyendo fuerzas armadas y no armadas […] y medios letales y no letales para hacer que el enemigo acepte nuestros intereses»1. Entender esta perspectiva es crucial.

La mayoría de los funcionarios del Departamento de Defensa consideran que China actualmente tiene una postura competitiva. Sin embargo, en vez de competencia, que implica un estado estable, yo argumentaría que nos encontramos en un estado de conflicto maduro. Aunque esta postura polémica pueda causar un revuelo en varios departamentos del Gobierno estadounidense, lo que propongo es plausible si analizamos la situación actual de Estados Unidos bajo el prisma de la perspectiva china y reconocemos que estamos malinterpretando la visión y las intenciones de China con respecto al mundo.

Para comprobar si verdaderamente estamos «en competencia o en conflicto», necesitamos abordar el aumento significativo de las capacidades militares de China analizando referencias históricas y objetivos políticos actuales. En sus objetivos políticos, China declara abiertamente que su meta estratégica es convertirse en la primera potencia mundial. Esto se alinea con los objetivos que se propuso para los centenarios de la fundación del Partido Comunista Chino (PCCh) en 2021 y la República Popular China en 2049.

Entre los objetivos militares figura el desarrollo de armas avanzadas que permitan a China tener una ventaja posicional en la primera cadena de islas, un área que se extiende desde Japón hasta el mar de China Meridional, para el 2021 (véase la figura 1). Para el 2035, China planea tener un ejército completamente moderno con una ventaja posicional en el Pacífico, y para el 2049, un país rico y poderoso que pueda desafiar e imponer su voluntad en todas las democracias de la región del Indo-Pacífico2.

China también ha creado un ejército para específicamente derrotar a Estados Unidos. El presidente Xi Jinping quiere suplantar a Estados Unidos en el Pacífico y transformar el orden mundial actual. Respaldado por el fuerte crecimiento económico de la nación, el modernizado ejército chino puede sostener el actual conflicto con Estados Unidos hasta por dos décadas. China no quiere remplazar, sino desplazar a Estados Unidos del papel de guardián del Indo-Pacífico y patrimonio común mundial que adquirió después de la Segunda Guerra Mundial.

Las ambiciones de China no se limitan al Indo-Pacífico. El régimen de Xi Jinping también quiere desplazar a Estados Unidos como potencia global para influir significativamente en la economía, ideología, cultura y sociedad del resto de los países. El objetivo estratégico es ser una hegemonía regional y una superpotencia global para poder influenciar socioeconómicamente. No hace mucho, China construyó islas artificiales en el mar de China Meridional para tener una ventaja posicional en conflictos actuales y futuros con Estados Unidos. También ha expandido considerablemente sus capacidades militares, ha mejorado la integración conjunta de sus fuerzas, ha coaccionado políticamente a sus vecinos regionales y ha empleado un enfoque pangubernamental (whole-of-government) para controlar el Pacífico y establecer un orden mundial totalitario a la larga.

En este orden mundial, China utilizará la intimidación militar para coaccionar económicamente, negociar favores políticos e influenciar a través de medios letales y no letales con el objetivo de avanzar sus intereses. China desafiará aún más a las fuerzas estadounidenses mediante espionaje económico, robo intelectual, operaciones cibernéticas y espionaje académico para mitigar las ventajas económicas de Estados Unidos y negarle una zona de retaguardia tradicional.

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La Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea fueron conflictos horribles, pero no se comparan con el potencial de destrucción de las capacidades militares y civiles multidominio chinas.

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Si este conflicto no se reconoce o se toma en serio, las consecuencias serán graves para Estados Unidos, justo como ocurrió cuando China entró en la guerra de Corea. La historia presenta otros casos en los que Estados Unidos abordó una amenaza desde un punto de vista competitivo en vez de reconocer que estaba en conflicto. ¿Qué habría ocurrido si Estados Unidos hubiera adoptado un enfoque de conflicto ante la expansión de Adolf Hitler o las invasiones de Japón en Corea, China y otras naciones del Pacífico antes de la Segunda Guerra Mundial? Y si el almirante japonés Isoroku Yamamoto no hubiera atacado Pearl Harbor, ¿habría Estados Unidos considerado las acciones de Japón como «competitivas»? De haberlo hecho, ¿qué sería del orden mundial actual, y más importante aún, de la seguridad nacional de Estados Unidos?

La Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea fueron conflictos horribles, pero no se comparan con el potencial de destrucción de las capacidades militares y civiles multidominio chinas. Algunas de sus armas, como los misiles DF21 y DF26, pueden destruir un grupo de ataque con portaviones, un ala aérea o una brigada del Ejército en segundos. Estas capacidades también pueden facilitar el control de las líneas de comunicación aéreas y marítimas mediante la construcción de islas artificiales en el mar de China Meridional, por donde más de un tercio del transporte marítimo global pasa3. China gradualmente se apoderará del Indo-Pacífico sin disparar un solo tiro a través de una campaña de información metódica y el empleo de una sofisticada red de empresas estatales que controlen los sectores de energía, telecomunicaciones y médico, los sistemas de información y la propiedad intelectual de otros países.

El conflicto actual con China tiene lugar en todos los dominios y es algo que Estados Unidos nunca ha tenido que enfrentar. Desafortunadamente, pocos son los que parecen preocuparse por las consecuencias. El almirante Gary Roughead, antiguo jefe de Operaciones Navales, declaró: «No hemos considerado las pérdidas capitales significativas que ocurrirán y la falta de preparación del pueblo estadounidense para ello»4.

La manera en la que abordemos la amenaza china hoy determinará la posición de Estados Unidos en el siglo XXI y más adelante. Por lo tanto, Estados Unidos debe reconocer que está jugando, como declaró Simon Sinek en una discusión sobre liderazgo en el cuartel general del Comando de Operaciones Especiales, un «juego infinito»5. Los juegos infinitos se diferencian de los juegos finitos en que estos son jugados por aquellos que buscan una victoria a corto plazo. En una competencia, un jugador finito cree que puede alcanzar una clara victoria a corto plazo. China no es un jugador finito. Los juegos infinitos son de suma cero: el país o está delante o está detrás de su rival en términos militares, ambos no pueden ganar. Si aplicamos esto al conflicto actual y en el contexto de operaciones multidominio, Estados Unidos o tiene una ventaja posicional o tiene una desventaja posicional. Actualmente está en desventaja.

En este conflicto infinito, debemos reconocer que hay ventajas posicionales y que es esencial que Estados Unidos establezca una ventaja posicional permanente o limite la maniobrabilidad de China. Es crucial desafiar a China en todos los dominios tradicionales (terrestre, aéreo y marítimo) y no tradicionales (inteligencia, información, influencia, cibernético y espacial). El conflicto que China libra le ha permitido obtener una ventaja posicional en dominios tradicionales y no tradicionales, y si no se hace nada al respecto, China dominará en términos diplomáticos, militares, económicos y de inteligencia para el 2050. Sin embargo, podemos impedir este futuro escenario. Entender la historia china, los objetivos multidominio, la transformación del Ejército Popular de Liberación (EPL), el enfoque pangubernamental y el empleo de las fuerzas militares será esencial para que las fuerzas estadounidenses puedan establecer una ventaja posicional en el conflicto.

La historia es religión

«Para los chinos, la historia es nuestra religión», escribió el escritor chino Hu Ping6. Esta declaración es clave para estudiar la historia china, entender el futuro que China ve para sí misma y mejorar la capacidad de Estados Unidos para conocer mejor a su enemigo. Dos referencias históricas importantes muestran los vínculos de China con las dinastías Song (960–1279) y Qing (1636–1912). China fue reunificada durante ambos períodos y en la dinastía Song se crearon muchas innovaciones tecnológicas importantes como: la impresión en masa, el compás magnético, la pólvora y el papel moneda7. La China contemporánea está buscando una vez más ser un líder innovador mundial en campos como la inteligencia artificial y la comunicación cuántica. Como ha ocurrido en el pasado, muchas de estas tecnologías pueden utilizarse tanto con fines militares como civiles. Más importante aún, todas estas capacidades son esenciales para que el EPL pueda convertirse en un ejército de primera clase.

Con la intención de intimidar, impresionar, cautivar y a la larga subyugar a otros países y regiones (o que por lo menos hagan su voluntad), como Mongolia, el Tíbet, Asia Central y Taiwán, Xi evoca a la dinastía Qing para recordarles a su pueblo y a los países vecinos de la gloria cultural y económica pasada de China8. Los hitos históricos son su base y su mapa para revitalizar el dominio de China. Las referencias históricas recientes indican que China está determinada a dominar la región del Asia-Pacífico y más allá. Políticas de aislamiento, objetivos multidominio, la transformación del EPL y un enfoque pangubernamental demuestran claramente sus intenciones.

Aislamiento. El aislamiento juega un papel clave en el pensamiento estratégico chino. En 1989, el almirante chino Liu Huaqing, padre de la Armada del EPL, formuló una estrategia de defensa en altamar basada en fases9. En la primera fase, la Armada controlaría la primera cadena de islas, incluyendo el mar de China Meridional, el mar de China Oriental y el mar Amarillo para el año 200010. En la segunda fase, la Armada controlaría la segunda cadena de islas más allá de Guam para el 2020 (véase la figura 1)11. En la tercera fase, la Armada se convertiría en una fuerza global para el 205012. La visión de Liu es un ejemplo excelente de la creencia muy común en China de que están destinados a controlar y dominar su región y después el mundo. En los documentos de política chinos se declara que el camino del éxito es librar una larga guerra, principalmente a través de acciones indirectas y no cinéticas, para suplantar a Estados Unidos como líder en el Pacífico y establecer un nuevo orden mundial totalitario.

Figura 1. Límites geográficos de la primera y segunda cadena de islas. (Mapa de la Oficina del Secretario de Defensa, Annual Report to Congress: Military Power of the People’s Republic of China, 2006; Washington, DC: Department of Defense, 2006; los límites no son oficiales)

No es coincidencia que China tenga prisa en construir islas en líneas de comunicación aéreas y marítimas clave. Las islas fueron construidas deliberadamente para poder controlar la primera cadena de islas y socavar el dominio aéreo y marítimo de Estados Unidos en la región. La geografía del área y la militarización reciente de estas islas representan una ventaja posicional para China que le permiten desafiar a Estados Unidos en los dominios aéreo y marítimo. China ha adoptado una postura agresiva contra los aliados y socios de Estados Unidos y desafía a cualquier nación que navegue a menos de 12 millas náuticas de sus islas artificiales13. Mediante estas acciones, China ha podido aumentar el control de un área por donde pasan 3.37 billones de dólares, o 21 % del comercio mundial, 30 % del transporte marítimo de petróleo y numerosos cables de comunicación, navíos pesqueros y de transporte (véase la figura 2)14.

Figura 2. Principales flujos comerciales de petróleo en el mar de China Meridional en 2016 (cifras en millones de barriles por día). (Mapa del U.S. Energy Information Administration, basada en Clipper Crude Data Service y IHS EDIN; el total incluye flujos pequeños, menos de 0.1 millones de barriles por día no se muestran en el mapa)

Para complicar aún más la situación, la naturaleza obsesiva de China con respecto a los acontecimientos que ocurren en la península coreana y Taiwán y los conflictos fronterizos con países vecinos como la India llevaron a que Xi declarara en el 19o Congreso del PCCh en 2017 que el EPL debe «prepararse para un conflicto militar en todas las direcciones estratégicas y que el Ejército es esencial para alcanzar la revitalización nacional de China»15.

Objetivos multidominio. China continua influyendo mediante la falsificación de hechos y mejorando sus capacidades en los dominios de inteligencia, información, influencia, cibernético y espacial. Al igual que en los dominios tradicionales, el objetivo es sobrepasar y derrotar a Estados Unidos en estos dominios.

El régimen chino ha construido una capa de inteligencia que utiliza contra su propia población para controlar el dominio de la información doméstica. Esta capa de inteligencia es particularmente evidente en los medios sociales, los cuales demuestran lo compleja que es. En China, el Ministerio de Seguridad del Estado controla todo lo relacionado con Internet, y los ciudadanos que no se conformen a las restricciones del Estado son incluidos en una lista para que no puedan salir del país, o peor aún, sean reeducados en varios campos de concentración comunistas16.

En otra capa de inteligencia, China vigila países clave en la región del Asia Pacífico y áreas de valor estratégico como el canal de Panamá y Oriente Próximo. Después empieza a preparar la inteligencia del ambiente para facilitar la recopilación de información e influenciar según sus objetivos. Parte de esta preparación de inteligencia es explotar los dominios cibernético y espacial.

Una red de empresas estatales, compañías privadas y centros confucianos sirven como plataformas para recopilar información e influenciar Gobiernos locales y la población. China también controla medios de comunicación que promueven su narrativa. Otra manera de influenciar es mediante la venta de tecnología militar independientemente de consideraciones morales. (Por lo tanto, si no llegamos a pelear contra China, con seguridad, lucharemos contra sus armas).

Un vehículo militar transporta un Pterodactyl I por Tiananmén, en Pekín, el 3 de septiembre de 2015 durante un desfile militar en conmemoración del 70<sup>o</sup> aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. China es el mayor exportador mundial de sistemas aéreos no tripulados (UAS). Asia, Asia Central y África son los principales mercados para estos UAS debido a sus bajos precios y la falta de restricciones de exportación. (Foto: Jason Lee, Reuters)

China también está intentando remplazar a Estados Unidos en el entrenamiento y la formación de militares de otros países. China está dispuesta y puede entrenar a militares de todos los países para socavar la influencia estadounidense. Si también consideramos la formación lingüística, China gradualmente está estableciendo alianzas con futuros líderes de otros países. Si todos los oficiales se forman en China en vez de Estados Unidos, ¿qué ocurrirá cuando uno de ellos se convierta en ministro de Defensa o jefe de Estado Mayor?

Por último, la ventaja global de Estados Unidos depende en gran parte de que otros países le permitan establecer bases en sus territorios o volar en sus espacios aéreos. Es posible que China, mediante la influencia, dificulte esto en el futuro. El enfoque multidominio de China es un elemento clave para su transformación integral.

Transformación del EPL. Algunos acontecimientos que impulsaron la transformación del EPL fueron la crisis del estrecho de Taiwán en 1996, en donde China no fue capaz de enfrentarse a las fuerzas estadounidenses, y las operaciones militares de Estados Unidos en los conflictos de Oriente Próximo. El estratega militar chino Sun Tzu escribió: «Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y en cien batallas nunca saldrás derrotado»17. China sigue esta máxima al pie de la letra. Además de robar y estudiar escritos vinculados al desempeño de Estados Unidos en conflictos, China ha tomado la importante decisión de no permitir que las fuerzas del EPL se basen exclusivamente en el modelo tradicional del Ejército.

China ha reformado las unidades tradicionales del EPL para que funcionen de manera conjunta e integren todas las capacidades conjuntas y no tradicionales, como inteligencia, operaciones de información y guerra cibernética, espacial y electrónica. Además de alinear los cuarteles generales a nivel de teatro para luchar en ambientes conjuntos complejos, China ha mejorado significativamente sus capacidades armamentisticas18. China complementa sus armas sofisticadas con una red de inteligencia, vigilancia y reconocimiento que proporciona a los comandantes una inteligencia en tiempo real que facilita la toma de decisiones19. También han expandido las capacidades del campo de batalla creando una robusta red que permite la transferencia de datos en todos los dominios.

China sabe que el equipamiento solo no será suficiente para hacer del EPL una fuerza robusta; también se necesita entrenamiento e integración. Desde el 2012, China ha conducido maniobras de armas combinadas en sus centros de entrenamiento. Estas maniobras no siguen un guion y su objetivo es empoderar a los líderes de menor antigüedad, como ocurre en los centro de entrenamiento estadounidenses. En 2015, los líderes del EPL implementaron cambios en los entrenamientos de las fuerzas terrestres basándose en parte en las lecciones aprendidas de estas maniobras20.

Estas modificaciones le dan a China una capacidad de guerra conjunta similar a la de Estados Unidos. Integrar las fuerzas, romper barreras culturales y realizar evaluaciones rigurosas son señales claras de maduración militar. Las oportunidades estratégicas han permitido que el EPL revitalice sus capacidades de combate a pesar de no estar en guerra. El EPL dispone de una fuerza conjunta capaz y bien entrenada y está listo para el combate.

Enfoque pangubernamental. La iniciativa de la Franja y la Ruta permite a China llevar a cabo una diplomacia basada en la trampa de la deuda, en la cual los países quedan subyugados a los intereses chinos cuando aceptan un préstamo que jamás podrán amortizar (véase la figura 3). El empleo de empresas estatales es clave y sirve como fachada para capacidades militares y de inteligencia permanentes. Esta expansión global se puede ver en Yibuti y recientemente en Sri Lanka21. China estudia meticulosamente dónde necesita posicionar a sus fuerzas armadas para controlar líneas de comunicación aéreas y marítimas importantes, mejorar su alistamiento militar a nivel mundial e influir en los acuerdos sobre tierras.

Figura 3. La iniciativa de la Franja y la Ruta. (Mapa de Mercator Institute for China Studies [MERICS], mayo 2018)

China ya se encuentra en Oriente Próximo y África y tiene control coercitivo de la posición estratégica de Sri Lanka en el océano Índico. Esta iniciativa es solo el principio. China ahora se concentra en militarizar la primera cadena de islas y ganar influencia en los países de la segunda cadena, lo cual impedirá que las fuerzas estadounidenses en el Pacífico puedan intervenir en los conflictos que surjan en el área. China utiliza sus agencias gubernamentales para avanzar su poderío militar mejor que nadie. Los líderes militares estadounidenses deben darse cuenta de que China ya no utiliza un enfoque táctico, sino uno estratégico, con un solo objetivo: convertirse en una potencia mundial hegemónica. El Ejército chino tiene una cadena de mando que va directo al centro de gravedad de China, el PCCh. No solo el EPL obedece al PCCh, sino que también se encarga de la seguridad doméstica, como quedó evidenciado en las protestas de la plaza de Tiananmén en 1989.

Mediante el enfoque pangubernamental actual, China no solo ha usado todos sus instrumentos de poder para gradualmente disminuir la influencia estadounidense en el Indo-Pacífico, sino que también ha podido acelerar su programa de desarrollo de armas, mejorar sus entrenamientos y capturar áreas en líneas de comunicación aéreas y marítimas clave que le permitirán influenciar a países socios de Estados Unidos y socavar la noción de un Indo-Pacífico libre y abierto22.

El objetivo estratégico de la trampa de la deuda, que China utiliza para «comprar amigos», es impedir que los países escojan libremente sus alianzas diplomáticas y militares. Controlar el Pacífico es clave en este conflicto, puesto que el 70 % de la población mundial vive en esa área y muchas de las mayores economías del mundo también operan allí.

«Alimentar a la bestia» es una analogía excelente en términos de cómo una nación desarrolla su fuerza militar. El auge económico chino ha permitido un rápido ascenso de sus fuerzas militares. La modernización del EPL se centra en desarrollar capacidades militares que puedan desafiar cualquier fuerza estadounidense. El Gobierno chino aumentó sus gastos anuales en un 10 % en el período de 2000—201623. La economía china impulsa la transformación militar a través del robo intelectual, facilitado en gran parte por su aparato de inteligencia. Las actividades de inteligencia que China conduce en Estados Unidos deberían ser alarmantes. China envía estudiantes a importantes laboratorios de investigación para robar propiedad intelectual y para que se infiltren en compañías que trabajan con fuerzas estadounidenses, lo que significa que Estados Unidos no dispone necesariamente de una ventaja tecnológica. Estados Unidos tendrá que luchar contra una fuerza que está intentando penetrar todos los aspectos de su sociedad. Con respecto a su capacidad de respuesta global, Estados Unidos debe revaluar la situación de sus fuerzas avanzadas para estar en condiciones de enfrentar al EPL en cualquier conflicto.

China ha aprendido a nunca permitir que Estados Unidos despliegue sus fuerzas en países estratégicos y obliga a los países a aceptar sus demandas. Esto fue evidente en Corea del Sur, uno de los aliados más fieles de Estados Unidos, cuando China organizó una protesta masiva contra compañías surcoreanas en respuesta al emplazamiento del sistema antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense). Si Corea del Sur puede ser presionada, ¿qué hará una nación socia que no pueda resistir la presión económica china? Probablemente lo que China quiera. Desde hace mucho, China se ha dedicado a crear una fuerza militar capaz de enfrentarse a Estados Unidos en el Pacífico y a nivel global. Con respecto al Pacífico, ya estamos en conflicto.

Un marinero a bordo del primer portaviones chino, el Liaoning, observa a través de binoculares durante una visita a un puerto militar en el mar de China Meridional alrededor de 2013. (Foto: Hu Kaibing, Xinhua)

Desplegar la fuerza

La influencia militar china no se limita al Pacífico. China ha desplegado fuerzas en Yemen y Libia para apoyar la evacuación de civiles y ha ofrecido patrullas navales para combatir la piratería en las costas de Somalia24. Estas acciones fueron las primeras pruebas de China en su esfuerzo por convertirse en una potencia mundial. China quiere tener una presencia militar por todo el mundo y desplegar sus fuerzas avanza varios objetivos importantes. Primero, demuestra a otros países su capacidad. Segundo, facilita la venta de material bélico chino. Y por último, remplaza a Estados Unidos como socio militar preferente. Debemos entender que la profundidad del nuevo campo de batalla no se basa en fases militares o medios letales de ataque tradicionales y que los despliegues estratégicos de China guían sus acciones globales.

Sun Tzu ofrece un marco para entender cómo China ve la guerra. El hecho de que China estudie detalladamente las tácticas, capacidades y debilidades de Estados Unidos refleja tres conceptos de Sun Tzu: (1) «Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y en cien batallas nunca saldrás derrotado»; (2) «Ganar cien guerras no demuestra habilidad, vencer al enemigo sin luchar sí»; y (3) «Evita lo que es fuerte, ataca lo que es débil»25. Estos conceptos guían el pensamiento estratégico chino de una campaña amplia para ganar el conflicto. Los que se han resistido han tenido altercados con China, como el incidente con Filipinas en el mar de China Meridional en 2012, y recientemente en 2019, con varios incidentes relacionados con la pesca en aguas disputadas y el empleo de una milicia marítima y la guardia costera26.

Las campañas militares de China en Corea y Vietnam no deben ser malinterpretadas como fracasos. Estas derrotas tácticas fueron victorias estratégicas. Sí, China sufrió pérdidas. Sin embargo, ambos conflictos restauraron una frontera aisladora en Corea del Norte y garantizaron que Vietnam se retirara de los países del sudeste asiático. También se restauraron las fronteras entre Laos, Camboya, China y Vietnam. Debemos evitar la trampa de pensar tácticamente sobre los conflictos pasados porque esto nos impide pensar estratégicamente sobre los conflictos futuros.

El EPL es una fuerza creada para derrotar al Ejército estadounidense que responde directamente al PCCh. El rápido desarrollo y ensayo de sus capacidades es alarmante. Los avances en inteligencia, vigilancia y reconocimiento, tecnología de misiles, proyección de fuerzas terrestres, marítimas, y cazas de quinta generación solo tienen un objetivo: derrotar a Estados Unidos. La estrategia militar china se basa en ganar rápida y decisivamente. Independientemente del enemigo, China prefiere conflictos rápidos y con la menor pérdida de vidas posible. Y ahora cree que puede llevar esto a cabo. En el conflicto actual, China ha establecido condiciones desde temprano desarrollando armas sofisticadas para alcanzar sus objetivos estratégicos y una victoria rápida.

Estados Unidos se encuentra en conflicto con un enemigo con capacidades similares, y que podrían ser hasta mejores para el 2025. China está condicionando diplomática, económica e informativamente a los países para que vacilen en apoyar a las fuerzas de Estados Unidos en un conflicto contra el EPL. El régimen reconoce que socavar el apoyo que Estados Unidos disfruta es vital para derrotarlo. Romper alianzas mediante el empleo de todos los elementos de poder establecerá las condiciones para esta derrota. En un conflicto con China, es esencial entender cuáles son sus intenciones militares como también la manera en la que utilizan sus fuerzas militares para poder planear una campaña eficaz contra ellos. Sabemos lo que el liderazgo chino va a hacer porque nos lo han dicho en repetidas ocasiones. Por lo tanto, ¿qué vamos a hacer al respecto?

El marinero Alex Case observa un barco de la Armada china desde el puente del USS Sterett, un destructor de la clase Arleigh Burke, el 21 de septiembre de 2014, en un despliegue en el área de operaciones de la 7a Flota en el Pacífico. (Foto: Especialista Eric Coffer, Armada de EUA)

Ganar una ventaja posicional en este conflicto

Estados Unidos y sus líderes militares deben reconocer que estamos en un conflicto infinito y si no toman acciones de inmediato, China conseguirá una ventaja posicional permanente en el Indo-Pacífico. Sin embargo, China tiene debilidades. Como han demostrado que su objetivo es revitalizar el PCCh, Estados Unidos podría explotar los puntos débiles de este en lo que respecta a la transformación del EPL, los objetivos multidominio y las alianzas globales para ralentizar las peligrosas ambiciones de China.

Primero, un país en donde el pueblo vive con miedo de las redes sociales debido a la vigilancia constante del Gobierno demuestra el tipo de control que el PCCh ejerce. Sin embargo, este control también es una debilidad estratégica. El Ejército refleja los valores de la sociedad a la que sirve, y la última victoria militar del EPL fue derrotar a sus propios ciudadanos en las protestas de la plaza de Tiananmén. Las operaciones actuales contra los uigures musulmanes demuestran que el PCCh está dispuesto a utilizar la fuerza para controlar la narrativa nacional. A pesar de los intentos del Gobierno chino para borrar este detestable abuso de derechos humanos, el pueblo siempre descubre la verdad. En 2017, alrededor de 131 millones de chinos viajaron al exterior. La mayoría fueron a países democráticos con libertad de expresión como Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, Australia y países europeos27. Por eso, aunque el PCCh ejerza un control total, una población expuesta a la verdad reconocerá que la narrativa del PCCh es falsa. Esta población forma parte del Ejército, y con el tiempo, Estados Unidos podría aprovechar esta vulnerabilidad.

Segundo, el PCCh ha criticado continuamente al Ejército por no adherirse a la doctrina comunista. El PCCh nunca conseguirá que el Ejército se adhiera completamente a su doctrina y eso los hace vulnerables. El PCCh no comprende del todo la agilidad necesaria para cumplir con las tareas operacionales y estratégicas, y con frecuencia pide al EPL hacer cosas inalcanzables o excesivas.

Tercero, a pesar de su modernización y las reformas militares, el EPL necesita entrenar y mejorar aún más su integración conjunta para convertirse en una fuerza de combate competente. El EPL sabe que no es capaz de juzgar la situación del campo de batalla, entender la intención de los líderes más antiguos, tomar decisiones operacionales, desplegar tropas y reaccionar antes situaciones inesperadas. Xi ha reconocido «dos deficiencias»: la habilidad para pelear y la habilidad para comandar en todos los niveles de la guerra moderna28. Por otro lado, Estados Unidos se volvió experto en la sincronización conjunta durante la operación Desert Storm y ahora conduce la integración conjunta. Una integración conjunta verdadera es señal de una fuerza militar profesional.

El camino a seguir

Para poder prevalecer en los conflictos actuales y futuros con China, Estados Unidos necesita ir más allá de la integración conjunta y enfatizar los conceptos de operaciones multidominio conjuntos, que comprenden todos los dominios de la guerra sincronizados con los instrumentos de poder nacional DIME (diplomático, de información, militar y económico). Conducir juegos de guerra centrados en las operaciones multidominio conjuntas contra un adversario con capacidades similares tiene que ser estándar en todos los ejercicios. El Ejército también debe proporcionar más información técnica de las capacidades enemigas en los entrenamientos. En las operaciones multidominio, el Ejército tendrá que conducir acciones letales y no letales contra blancos terrestres, aéreos y marítimos, como también en los dominios de la información, cibernético y espacial.

El Ejército necesita incorporar todos los efectos no letales, incluyendo los elementos de poder DIME, para garantizar que Estados Unidos mantenga una ventaja posicional y gane este conflicto infinito. Necesitamos desplegar nuestras fuerzas en los mares de China Meridional y Oriental para que se familiaricen con el entorno, conduzcan actividades de inteligencia y apoyen las actividades no letales en los dominios de la información, cibernético y espacial antes de considerar acciones letales.

Nuestras coaliciones y alianzas nunca han sido tan cruciales como ahora. Cinco de siete tratados de defensa mutua son en el Indo-Pacífico. Poder conducir ejercicios multinacionales es una ventaja significativa para Estados Unidos. Todas las naciones del Indo-Pacífico necesitan nuestro apoyo. Estados Unidos es la única fuerza capaz de contrarrestar la hegemonía regional del EPL en los dominios terrestre, aéreo, marítimo, cibernético y de la información. Sincronizar nuestros esfuerzos con los de otros países y conducir ejercicios multinacionales es crucial para todas nuestras alianzas, socios en el Indo-Pacífico y comandos geográficos y funcionales.

Este conflicto puede y debe ser ganado. Es necesario tener una ventaja posicional para poder derrotar al enemigo en este conflicto infinito. Las relaciones transaccionales de China con otras naciones se basan en la coerción diplomática, económica y de información, lo cual está en conflicto con nuestro mensaje de un Indo-Pacífico libre y abierto. Debemos demostrar a nuestros aliados y socios que estamos comprometido a contrarrestar la narrativa doméstica e internacional china por los próximos cien años.

A pesar de que el PCCh ha intentado cambiar la historia (para justificar la captura de territorio y la construcción de islas artificiales), ha ignorado aspectos importantes de su propio pasado. Las dinastías chinas eran corruptas e inmorales y conquistaban reinos independientemente de las fronteras o los derechos humanos. Ni la comunidad internacional y muy pocos aliados apoyan las reivindicaciones de China en el mar de China Meridional. Estados Unidos debe contrarrestar la ventaja posicional de China implementando una estrategia integral que incluya un enfoque pangubernamental, desplegar fuerzas en el Indo-Pacífico y otros comandos geográficos, duplicar los ejercicios multidominio conjuntos, apoyar los ejércitos aliados y conducir operaciones de información para socavar la narrativa china. El tiempo es esencial y Estados Unidos puede ser el verdadero líder en este conflicto.


Notas

  1. Qiao Liang y Wang Xiangsui, Unrestricted Warfare: China’s Master Plan to Destroy America (Pekín: PLA Literature and Arts Publishing House, febrero 1999).
  2. Xi Jinping, «Secure a Decisive Victory in Building a Moderately Prosperous Society in All Respects and Strive for the Great Success of Socialism with Chinese Characteristics for a New Era» (discurso, XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, Pekín, 18 de octubre de 2017), accedido 17 de julio de 2019, http://www.xinhuanet.com/english/download/Xi_Jinping’s_report_at_19th_CPC_National_Congress.pdf.
  3. China Power Team, «How Much Trade Transits the South China Sea?», China Power, actualizado 27 de octubre de 2017, accedido 15 de julio de 2019, https://chinapower.csis.org/much-trade-transits-south-china-sea/.
  4. David Lague y Benjamin Kang Lim, «Special Report: China’s Vast Fleet is Tipping the Balance in the Pacific», Reuters, 30 de abril de 2019, accedido 17 de julio de 2019, https://www.reuters.com/article/us-china-army-navy-specialreport/special-report-chinas-vast-fleet-is-tipping-the-balance-in-the-pacific-idUSKCN1S612W.
  5. Simon Sinek, Leadership Development Discussion (discurso, U.S. Special Operations Command Commander’s Speaker Series, Special Operations Headquarters, Tampa, FL, octubre 2018).
  6. Zheng Wang, «In China, ‘History Is a Religion’», The Diplomat (sitio web), 16 de junio de 2014, accedido 17 de julio de 2019, https://thediplomat.com/2014/06/in-china-history-is-a-religion/.
  7. «China in 1000 CE: The Most Advanced Society in the World», The Song Dynasty in China, Columbia University, accedido 29 de julio de 2019, http://afe.easia.columbia.edu/songdynasty-module/index.html; «Qing Dynasty (1644-1912)», Asia for Educators: Timeline of Asia in World History, Columbia University, accedido 29 July 2019, http://afe.easia.columbia.edu/tps/1750.htm#qing.
  8. Pamela Kyle Crossley, «Xi’s China is Steamrolling Its Own History», Foreign Policy (sitio web), 29 de enero de 2019, accedido 17 de julio de 2019, https://foreignpolicy.com/2019/01/29/xis-china-is-steamrolling-its-own-history/.
  9. Daniel Hartnett, «The Father of the Modern Chinese Navy—Liu Huaqing», Center for International Maritime Security, 8 de octubre de 2014, accedido 17 de julio de 2019, http://cimsec.org/father-modern-chinese-navy-liu-huaqing/13291.
  10. Ibíd.
  11. Ibíd.
  12. Ibíd.
  13. China Power Team, «How Much Trade Transits the South China Sea?».
  14. Ibíd.
  15. Xi, «Secure a Decisive Victory in Building a Moderately Prosperous Society».
  16. Bureau of Democracy, Human Rights and Labor, Country Reports on Human Rights Practices for 2018 (Washington, DC: Department of State, 2018), 19–21, accedido 25 de noviembre de 2019, https://www.state.gov/wp-content/uploads/2019/03/CHINA-INCLUDES-TIBET-HONG-KONG-AND-MACAU-2018.pdf.
  17. Sun Tzu, The Art of War, trad. Thomas Cleary (Boulder, CO: Shambhala, 1 de enero de 2005).
  18. Office of the Secretary of Defense (OSD), Annual Report to Congress: Military and Security Developments Involving the People’s Republic of China 2017 (Washington, DC: Department of Defense, 15 de mayo de 2017).
  19. Ibíd.
  20. Yang Yujin, «Defense Ministry’s Regular Press Conference on Jan. 29, 2015», China Military Online, 29 de octubre de 2015, accedido 17 de julio de 2019, http://english.chinamil.com.cn/news-channels/china-military-news/2015-01/29/content_633221.htm.
  21. China Military Power: Modernizing a Force to Fight and Win (Washington, DC: Defense Intelligence Agency, 2019), 34.
  22. Office of the Spokesperson, «Advancing a Free and Open Indo-Pacific region», U.S. Department of State, 18 de noviembre de 2018, accedido 17 de julio de 2019, https://www.state.gov/advancing-a-free-and-open-indo-pacific-region/. En 2017, el presidente Donald Trump anunció la visión de nuestra nación de un Indo-Pacífico abierto y libre en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Vietnam.
  23. China Military Power, 20.
  24. Ibíd., 4.
  25. Sun Tzu, The Art of War.
  26. Richard Heydarian, «China-Philippines ‘Hit and Run’: Duterte’s Downplaying of the Incident is Sign of his Beijing Dilemma», South China Morning Post (sitio web), 17 de junio de 2019, accedido 29 de julio de 2019, https://www.scmp.com/week-asia/opinion/article/3014918/china-philippines-hit-and-run-dutertes-deafening-silence-sign-his.
  27. 2017 Outbound Chinese Tourism and Consumption Trends (Nueva York: Nielson, 2017), accedido 17 de julio de 2019, https://www.nielsen.com/wp-content/uploads/sites/3/2019/05/outbound-chinese-tourism-and-consumption-trends.pdf.
  28. «Li Chunli: Focus on Solving the Problem of ‘Two Abilities Are Not Enough’», People’s Liberation Army Daily, 30 de diciembre de 2014, accedido 17 de julio de 2019, http://theory.people.com.cn/n/2014/1230/c40531-26302150.html.

Timothy L. Faulkner es asesor de inteligencia de mayor antigüedad en la Dirección de Inteligencia, G-2, Comando del Pacífico del Ejército de EUA. También sirvió en el Departamento de la Armada como director de Inteligencia en el Comando de Operaciones Especiales en el Pacífico y jefe de división en el Comando del Indo-Pacífico. Obtuvo una licenciatura en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y maestrías en la Universidad de Central Michigan y la Escuela de Guerra del Ejército de EUA. Durante su carrera militar, sirvió en diferentes posiciones de mando y de inteligencia, desde el nivel de batallón hasta cuerpo de ejército, como también en agencias de inteligencia nacionales y comandos conjuntos. Faulkner ha participado en varias campañas militares.

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Primer Trimestre 2020