Revista Profesional del Ejército de EUA

Edición Hispanoamericana

Para cambiar un ejército—ganar en el futuro

Teniente general Eric J. Wesley, Ejército de EUA

Oficial técnico 5 Jon Bates, Ejército de EUA

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(Foto: David McNally, U.S. Army Shutterstock)

Nota de la redacción: En marzo de 1983, el general Donn A. Starry escribió un ensayo en Military Review titulado «To Change an Army» [Para cambiar un ejército, publicado en el mismo año en el número de julio-agosto de la edición hispanoamericana de Military Review] que describió el proceso de modernización para desarrollar un Ejército según el concepto Combate Aeroterrestre. Hoy en día, se aprovecha gran parte de su metodología en el Comando de Capacidades Futuras del Ejército.


En el verano de 2008, las fuerzas militares de Rusia llevaron a cabo una incursión en el exestado soviético de Georgia. Aunque derrotaron a las fuerzas menos capaces de Georgia, según la mayoría de las opiniones, el rendimiento de las fuerzas armadas rusas durante esta operación fue inferior. Su capacidad de conducir las operaciones de inteligencia, logística y de combate terrestre y su capacidad de integrar las fuerzas terrestres y aéreas era cuestionable en el mejor de los casos1. Después de retirarse y reconocer las grandes deficiencias en sus fuerzas de seguridad, Rusia comenzó a modernizar a sus fuerzas militares. En marzo de 2014, solo seis años más tarde, Rusia anexó Crimea sin tener que combatir. Ocho meses después, llevó a cabo una incursión en el este de Ucrania y reveló al mundo que los problemas demostrados en 2008 habían sido remediados. Para aquellos que posiblemente pensaban que estos avances solo tuvieron implicancias en los pequeños conflictos aislados en las proximidades de Rusia, cabe destacar que en 2015, solo un año después, Rusia realizó operaciones expedicionarias en Siria, demostrando que podía sostener simultáneamente sostener operaciones en el extranjero cercano (Ucrania) y en el extremo de líneas de comunicación extendidas (Siria)2. Concurrentemente con estas operaciones, los rusos han llevado a cabo ejercicios anuales de gran escala, tales como los ejercicios agresivos Zapad en Bielorrusia3. En noviembre de 2018, solo hace dos años, Rusia capturó varias embarcaciones y marineros ucranios en el mar de Azov, a corta distancia al norte del estrecho de Kerch4. Aunque el mundo observó lo que sucedió, se hizo poco en respuesta. Por lo tanto, debemos preguntarnos si Rusia también anexó el mar de Azov. ¿Y el mar Negro? Si es así, ¿qué podríamos hacer, si acaso hay algo que podemos hacer?

Estos comportamientos no se limitan a Rusia. China también señala su intención estratégica para extender su influencia política y económica a través de su iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, en la cual Beijing usa prácticas comerciales tributarias para ejercer influencia sobre las personas que posiblemente serán beneficiarios de sus inversiones5. Esta iniciativa se extiende a Europa y—aproximándose el umbral de Estados Unidos—a Centroamérica. El desarrollo, inversiones y anexión de islas artificiales—cuyas aguas son patrulladas por flotas pesqueras clandestinas que sirven como una marina de guerra privada de facto mientras ocultan sus verdaderas intenciones—son un intento velado para extender sus aguas territoriales en el mar de China Meridional6. Pero no acaba allí. China continúa robando sin disculpas la tecnología comercial y militar de Estados Unidos y sus aliados, agregando a una ya larga lista de actividades sospechosas para ejercer y ampliar su influencia global con consecuencias calculadas.

El crecimiento económico sin precedentes de China en los últimos treinta años ha permitido que su influencia se extienda. Se ha beneficiado de una tasa de crecimiento promedia anual de 9,46% en su PIB, que en su punto más bajo en el cuarto trimestre de 1990 aún era de 3,8%7. ¡Esto es crecimiento económico poderoso sin precedentes! En comparación, Estados Unidos actualmente goza de una tasa de crecimiento del PIB de 2,3%8.

Esto es lo que ha elevado a China al nivel de una de las economías más grandes del mundo en cuestión de solo veinte a treinta años. China probablemente superará a Rusia en los próximos cinco a diez años como el competidor militar principal de Estados Unidos. De hecho, China públicamente ha declarado su intención de ser una superpotencia mundial parar 2049 y los analistas piensan que China se encuentra muy adelantada en su búsqueda del programa del «Gran Rejuvenecimiento de la Nación China»9.

Otra preocupación, aparte de la expansión global y rápidos avances tecnológicos de Rusia y China, es que actores malintencionados, como Irán y Corea del Norte, están adquiriendo capacidades avanzadas y amenazan cada vez más con usarlas contra Estados Unidos y sus aliados. Considere los acontecimientos del 14 de septiembre de 2019, cuando un enjambre de drones—al principio no atribuido, inesperado y ambiguo—llevó a cabo un ataque cinético contra las instalaciones petroleras del Reino de Arabia Saudita, que representa uno de los ataques más grandes contra la empresa de combustibles fósiles de Arabia Saudita en su historia. Aunque al principio los rebeldes Al-Houthi yemeníes, respaldados por Irán, reivindicaron la responsabilidad del ataque, no está claro si los Houthi perpetraron el ataque o si se originó de sus patrocinadores iraníes. Incluso ahora, la comunidad internacional continúa cuestionando y debatiendo el grado, si existe, del rol jugado por Irán en el ataque10. Trece semanas después del ataque solapado, los iraníes organizaron el ataque de la Fuerza Popular de Movilización contra la embajada de EUA en Bagdad. En menos de una semana, el general Qasem Soleimani, el infame comandante de la Fuerza Quds, murió en un ataque llevado a cabo por los Estados Unidos de América. El secretario de Defensa de EUA, Mark Esper, dijo después del ataque, «El juego ha cambiado»11.

El juego ha cambiado

Sí, el juego ha cambiado. El mundo ha cambiado y continúa cambiando a un ritmo acelerado. Esta es una nueva era de competición entre grandes poderes. En ausencia de cambio, en muy pocos años adversarios capaces y envalentonados alcanzarán paridad con el poderío militar de EUA. Y en algunas áreas, estos adversarios podrían adquirir una superioridad relativa a las capacidades actuales de EUA. Estados Unidos enfrenta grandes desafíos en el horizonte y, según el general James McConville, el cuadragésimo jefe de estado mayor del Ejército, «La competición entre grandes poderes no necesariamente significa que hay un conflicto entre ellos, pero podría haberlo si no tenemos capacidades militares poderosas»12. Y tiene razón. Después de participar en operaciones de contrainsurgencia por casi dos décadas, hoy en día, el Ejército enfrenta el desafío abrumador de reorientarse y modernizarse para el combate a gran escala y —de igual importancia— prepararse para la competición en tiempos de paz. Por lo tanto, Estados Unidos debe modernizarse. Para hacerlo, debe existir una comprensión común de la visión del secretario y jefe de estado mayor del Ejército. Y también debemos tener una comprensión común y liderazgo aplicado en el esfuerzo de modernización.

Pero, ¿cómo se moderniza un ejército? Los militares de hoy en día tienen poca experiencia en un proyecto institucional de esta magnitud. En cambio, Estados Unidos ha tenido el lujo de un Ejército que no ha tenido que modernizarse fundamentalmente —aparte de avances graduales en tecnologías agudas— por más de cuarenta años. Este diferencial de poder incuestionable después de la Guerra Fría produjo una generación de líderes que podían concentrarse en la tarea inmediatas —la disuasión y contrainsurgencia— pero ellos perdieron la memoria muscular necesaria para hacer la modernización institucional integral. Por lo tanto, como es el caso con un buen estudiante de historia, se deben buscar las lecciones paralelas del pasado para servir de guía para navegar entre los problemas anticipados en el futuro. Afortunadamente, hay ejemplos históricos que no difieren mucho de la situación actual.

La era después de la guerra de Vietnam sirve como un período en que el Ejército demostró las actividades de una modernización institucional integral. A finales de la década de 1970, la Unión Soviética intentó obtener una ventaja sobre Estados Unidos con grandes inversiones en sus fuerzas convencionales en Europa Oriental mientras Estados Unidos luchaba contra insurgentes en el sudeste de Asia. Después de la guerra, Estados Unidos estaba agotado por el rencor partidario y políticamente por los gastos de defensa. En la actualidad, los crecientes gastos militares de Rusia y China, la presión para reducir los gastos de defensa de EUA, la polarización política en Washington, una nación cansada de la guerra y un Ejército que refleja dos décadas de combate, todos son similares al ambiente y los desafíos que el Ejército enfrentó en ese entonces.

En las décadas de 1970 y 1980, el general Donn A. Starry, el segundo comandante del Comando de Adiestramiento y Doctrina (TRADOC) del Ejército de EUA, lidió con desafíos y dinámica institucional parecidos a lo que vivimos hoy en día. Los esfuerzos de su generación resultaron en el concepto de Combate Aeroterrestre del Ejército y abrieron las puertas a una nueva era de modernización fundamental de toda la institución. De hecho, las raíces de la estructura organizacional, capacidades de material bélico, doctrina y cultura pueden ser trazadas a esta era. Sin embargo, a diferencia de ese entonces, el Ejército actualmente enfrenta no solo una amenaza, sino dos que requieren la comprensión y el liderazgo para desarrollar y ejecutar una estrategia de modernización transformativa.

El marco de modernización y el desarrollo de un nuevo concepto operativo

En 1973, el general Creighton Abrams, el jefe de estado mayor del Ejército, mandó que el general de división Starry, que era el jefe de las fuerzas blindadas en ese entonces, fuera a Israel y estudiara la guerra de Yom Kippur entre Israel y los Estados árabes (Egipto y Siria) equipados por la Unión Soviética. Abrams ordenó que Starry regresara con un resumen de las lecciones principales de la guerra para comprender lo que Estados Unidos enfrentaría y analizar el impacto de estas lecciones en la táctica, doctrina, entrenamiento y desarrollo de material bélico del Ejército de EUA. Se publicaron sus conclusiones en lo que llegó a ser conocido como el «Estudio Starry», que delineó la metodología usada por los Estados satélites soviéticos y los problemas específicos que Estados Unidos tuvo que resolver13. La primera solución desarrollada por el TRADOC en respuesta a su trabajo era un concepto llamado la «Defensa Activa».

Luego, cuando sirvió como comandante del V Cuerpo en Europa, Starry condujo ejercicios, juegos de guerra y análisis del concepto de Defensa Activa del Ejército y determinó que el concepto no era suficiente para el gran número de tanques, artillería y múltiples escalones de estos tipos de armas que el Ejército enfrentaría en Europa Oriental. Subsecuentemente, Starry fue seleccionado para servir como comandante del TRADOC, y dotado con las lecciones aprendidas en Europa y apoyado por un pequeño grupo excepcional de pensadores y escritores brillantes, él desarrolló y publicó un nuevo concepto, el Combate Aeroterrestre [AirLand Battle], en 198114. El Combate Aeroterrestre llegó a ser el documento fundamental para impulsar al Ejército hacia el futuro. En los siguientes años en el TRADOC, Starry continuó desarrollando el Plan de Desarrollo del Campo de Batalla, que proporcionó el rigor y tareas específicas de la modernización con el tiempo. De este modo, el Ejército de los 80 pudo desarrollar e integrar progresivamente los sistemas de armas denominados los «5 Grandes», publicar el documento de Combate Aeroterrestre como su doctrina, cambiar la educación militar profesional, desarrollar su paradigma de entrenamiento y ajustar los procesos de gestión del personal, por nombrar solo unos pocos cambios—cambiando para siempre el ADN del Ejército15.

En resumen, Starry evaluó un previsto ambiente operacional del futuro (amenaza), desarrolló una descripción de cómo el Ejército debe luchar para enfrentar esta amenaza (concepto), analizó y evaluó los requisitos de capacidades y formuló una estrategia para modernizar al Ejército (estrategia de modernización). Starry lo llamó el «Sistema de requisitos basado en conceptos» (véase la figura 1)16.

Figura 1. Sistema de Requisitos Basados en Conceptos. (Figura de Brownlee and Mullen, Changing an Army: An Oral History of General William E. DePuy, USA Retired)

No por casualidad, una de las primeras actividades realizadas por el recientemente establecido Comando de Capacidades Futuras (AFC) del Ejército de EUA fue codificar su planteamiento para la modernización. El general John (Mike) Murray, el primer comandante del comando, validó el «Marco de modernización del Ejército»—el modelo que impulsa la actividad militar actual (véase la figura 2).

Figura 2. El marco de modernización del Ejército. (Figura de Bates, Krueger y Fliesen)

El ambiente operacional del futuro—el fundamento

Como es el caso con todo esfuerzo de estudio, tuvimos que comenzar con el ambiente. Como la mayoría de ustedes saben, en los últimos años, la Unión Soviética ha incrementado mucho sus capacidades de combate. Nuestra inferioridad cuantitativa ha sido evidente por mucho tiempo. Un programa soviético de investigación y desarrollo ha reducido la ventaja cualitativa que una vez tuvimos. Los soviéticos han logrado paridad o están más adelantados que nosotros en la calidad de la mayoría de sistemas de combate terrestre desplegados.

—General Donn A. Starry, septiembre de 198017


El ambiente operacional de futuro (FOE) es un conjunto de condiciones, circunstancias e influencias previstas que afectan el desarrollo de conceptos y capacidades, y que tienen impacto en las decisiones de nuestros líderes18. El FOE incluye el análisis de tendencias socioeconómicas y tecnológicas, de las amenazas y adversarios actuales y anticipados y de las estrategias nacionales vigentes que guían las operaciones del Ejército.

Tal como la introducción de tanques y vehículos blindados rápidos reemplazaron la caballería montada como los medios principales de la movilidad y asalto en el campo de batalla, cabe reconocer que los avances en la tecnología conllevan un cambio fundamental en el carácter de cómo se librará la guerra en el futuro. A medida que surgen nuevas tecnologías y las aplicaciones militares llegan a ser más claras, su impacto inevitablemente resultará en campos de batalla sin igual. Por lo tanto, es esencial que las instituciones de todo el Ejército reconozcan que las nuevas tecnologías están impactando los conflictos futuros de una manera que requiere la creatividad e investigación detallada para poder conceptualizarlas. Pero no solo se trata de la tecnología.

Para cambiar un ejército, debe comenzarse más ampliamente con la amenaza. Una amenaza con capacidades casi iguales proporciona al Ejército un modelo contra el cual desarrollar soluciones. Representa un punto de referencia para los problemas y lo que hay que arreglar. En cambio, en los últimos treinta años —desde el fin de la Guerra Fría—, el Ejército se ha enfocado en las capacidades. Sin embargo, hoy en día enfrentamos dos amenazas—una Rusia revanchista y una China revisionista. Rusia ya ha demostrado sus capacidades expedicionarias en sus operaciones en Ucrania y Siria. China continúa incrementando sus capacidades y alcance a un ritmo cada vez más rápido. Y a diferencia de Estados Unidos, Rusia y China persiguen sus ambiciones globales a través de esfuerzos pangubernamentales coordinados, que no hacen distinciones legalistas entre el gobierno y empresas privadas, ni entre la guerra y paz, en lo que ya han expresado públicamente es un conflicto global con Estados Unidos. Por lo tanto, el «comportamiento» de estas amenazas adquiere igual importancia.

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En el estudio de RNGW se determinó que la doctrina y capacidades actuales del Ejército de EUA eran inadecuadas para derrotar a una Rusia reemergente en un gran conflicto.

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Muy parecida a la tarea asignada a Starry por Abrams para estudiar la guerra de Yom Kippur, el comandante del TRADOC, el general David Perkins, hizo lo mismo con el establecimiento de un grupo para estudiar lo que se denominaba la «Guerra de Nueva Generación rusa» (RNGW). Bajo la dirección del jefe de las fuerzas de infantería, general de brigada Peter Jones, en el estudio de la RNGW en 2016 se intentó analizar cómo las fuerzas rusas y sus terceros usan tecnologías perturbadoras en la conducción de la guerra moderna, identificar mejoras en las capacidades rusas y sus implicancias para el Ejército de EUA y recomendar las acciones que el Ejército debe tomar para garantizar la superioridad contra Rusia19. El grupo de estudio de la RNGW visitó a múltiples países europeos, llevó a cabo más de noventa entrevistas y revisó más de setecientos informes. En el estudio de RNGW se determinó que la doctrina y capacidades actuales del Ejército de EUA eran inadecuadas para derrotar a una Rusia reemergente en un gran conflicto y «a menos que el Ejército se adapte de acuerdo con las nuevas realidades en el campo de batalla moderno, las fuerzas conjuntas de EUA del futuro podrían enfrentar la derrota operacional y táctica en la guerra»20. El estudio de RNGW, y otros similares, refuerza la amenaza continua y el análisis de tendencias socioeconómicas/tecnológicas e ilustra una representación más clara del FOE. Esto indicó a los líderes del Ejército que es necesario actuar y sirvió como el punto de partida en el desarrollo de una nueva forma de guerra—un nuevo concepto operativo denominado operaciones multidominio (MDO).

Conceptos—la visión

Un concepto es una idea, un pensamiento, una noción general. En su sentido más amplio, un concepto describe lo que debe hacerse; en su sentido más específico, puede ser usado para describir cómo se hace algo. [Los conceptos] deben ser dinámicos—cambiando a medida que cambian las percepciones y circunstancias.

—General Donn A. Starry, febrero de 197921


Probablemente no es necesario mejorar la expresión de Starry sobre lo que es un concepto. Pero para reforzarlo, «describe lo que debe hacerse» significa que Estados Unidos no puede hacer algo en la actualidad. Un concepto operativo es un análisis y expresión de cómo Estados Unidos debe luchar en previsión del cambiante carácter de la guerra22. Es de suma importancia que un buen concepto resuelva los problemas fundamentales presentados por la amenaza o amenazas hoy en día y en el futuro—estos esfuerzos que actualmente son inviables. Y, para ser merecedor de impulsar el cambio, debe ser una «meta ambiciosa» que dará forma al desarrollo de capacidades y ayudará a empujar la fuerza actual hacia el futuro—y no solo una descripción de programas existentes.

El Folleto 525-3-1 del TRADOC, The U.S. Army in Multi-Domain Operations 2028, simplemente conocido como el «Concepto de MDO», es el concepto operativo del Ejército23. En parte, fue desarrollado en respuesta al estudio de RNGW, pero también integró un sinnúmero de datos de la comunidad de inteligencia y experiencias. Comienza con una expresión del FOE y una evaluación de las implicancias de la Estrategia Nacional de Defensa24. En el siguiente paso, se examinan las implicancias de las tendencias socioeconómicas y tecnológicas y se evalúan las amenazas que presentan los posibles adversarios de Estados Unidos en el futuro ambiente de seguridad. Significativamente, la evaluación del FOE en las MDO, apoyada por las conclusiones del estudio de RNGW, postula que Rusia y China son distintas; aunque, son suficientemente similares para formular un concepto contra cada una. Rusia (la amenaza con capacidades casi iguales a las de EUA) y China (una amenaza emergente mucho más peligrosa) presentan tres desafíos comunes para los intereses de EUA. En primer lugar, las dos naciones desafían a Estados Unidos y sus aliados en todos los dominios—terrestre, marítimo, aéreo y el ciberespacio. En segundo lugar, establecen múltiples capas de distanciamiento físico y político diseñado para crear separación entre la fuerza conjunta, socios y aliados de EUA y la población norteamericana. En tercer lugar, aprovechan el espacio de competición para lograr objetivos operacionales y estratégicos sin cruzar el umbral del conflicto armado con Estados Unidos. El efecto general de estos problemas es una disuasión diluida, y sin un cambio, la influencia global de EUA erosionaría y el orden internacional y estabilidad global sufrirán.

El concepto de MDO intenta resolver estos problemas y proporcionar una mayor capacidad disuasiva. Este concepto describe cómo las «fuerzas del Ejército, como elemento de la Fuerza Conjunta, llevan a cabo las Operaciones Multidominio para prevalecer en la competición; cuando sea necesario, las fuerzas del Ejército penetran y desintegran los sistemas antiaccesos y negación de área a fin de aprovechar la libertad de maniobra resultante para lograr objetivos estratégicos (ganar) y obligar un retorno a la competición con condiciones favorables»25.

En la actualidad, el Ejército no puede realizar muchas tareas descritas en el concepto de MDO. No obstante, para cumplir con la misión, el Ejército debe realizarlas. De este modo, el concepto crea la meta ambiciosa, proporcionando el punto de retención para alinear y formar el desarrollo de capacidades correspondientes. Esta es la característica más importante del concepto de MDO—no solo para el AFC, sino para todo el Ejército.

Sin embargo, por sí solo, un concepto es insuficiente. Debe ser acompañado de otra cosa para convertir las ideas en la acción. De otra manera, por sí solo, será simplemente considerado como un libro blanco con poco efecto. Si bien un concepto proporciona la descripción—o retrato—del futuro, el Ejército aún necesita la orientación estratégica—un documento que integre todas partes de la iniciativa y alinee los recursos con las prioridades. Debe existir una estrategia de modernización acompañante.

El 11o Regimiento de Caballería Blindada y la Sección de Gestión de Sistemas de Amenaza despliegan un enjambre de cuarenta drones como parte de su entrenamiento en el Centro Nacional de Entrenamiento en Fort Irwin, California, el 8 mayo de 2019. El uso de drones es un ejemplo de la gran variedad de amenazas tecnológicamente avanzadas que las fuerzas de EUA podrían enfrentar en el ambiente operacional moderno. (Foto: Soldado James Newsome, Ejército de EUA)

Un camino hacia el futuro—la estrategia de modernización

El Plan de Desarrollo del Campo de Batalla (BDP), publicado por primera vez en noviembre de 1978, fue diseñado para trazar una hoja de ruta hacia el futuro. En el plan, se establecen las prioridades y asuntos que requieren la atención del Ejército. El BDP se basa en una evaluación de programas selectos del apresto a corto plazo y de modernización a mediano plazo de la fuerza del Ejército. Enumera los requisitos necesarios para la mejora de los programas. En el BDP, también se incluye una evaluación de la disposición combativa, modernización de fuerzas, personal, sistemas de armas, combinaciones de fuerzas, tecnología, entrenamiento y capacidades de producción de EUA y la Unión Soviética. Se describen los efectos de la tecnología en el Ejército en los 80, como también los problemas de entrenamiento, adquisición de personal y crecientes costos.

—General Donn A. Starry, septiembre de 198026


A principios de los 1980, el TRADOC desarrolló, comprobó y refinó una «guía para el futuro», lo cual Starry denominó el Plan de Desarrollo del Campo de Batalla (BDP). Al comienzo, el BDP fue un producto de la sección G-2 (inteligencia) del Ejército recopilado anualmente que impulsó las iniciativas de modernización en respuesta a la amenaza soviética. Cuando se acabó la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, también se puso fin a la utilidad del BDP, lo que llevó a su suspensión. Hoy en día, el Centro de Capacidades Futuras y Conceptos del AFC ha rejuvenecido el BDP para analizar si el concepto operativo actual, las operaciones multidominio, está a la altura de las amenazas presentadas por previstos adversarios can capacidades casi iguales. En el BDP, se analiza cómo el Ejército, como parte de la fuerza conjunta, conduce las MDO para disuadir—o si la disuasión falla, derrotar—a una amenaza casi igual u otro adversario. Es el estudio y análisis de las capacidades, estructura de fuerzas y sistemas previstos del Ejército que se usan contra adversarios de EUA en escenarios específicos, y sirve como una estimación corriente para apoyar las decisiones programáticas y de inversión para crear una fuerza capaz de llevar a cabo las operaciones multidominio.

El BDP representa el rigor intelectual y analítico fundamental para la estrategia de modernización a través del uso de los principios delineados en el concepto de MDO. Al aprovechar este fundamento, la estrategia de modernización expresa los fines, medidas y medios para lograr la visión del Ejército futuro. El BDP establece la visión para el Ejército, así como los principios centrales para determinar el camino a seguir y prioridades correspondientes, y expresa hitos y objetivos claves en el rumbo al futuro. Para ser eficaz, una estrategia de modernización debe tener el apoyo de los líderes civiles y de la fuerza conjunta, y priorizar y sincronizar los recursos limitados para proporcionar la continuidad de la visión y guiar las acciones en múltiples esferas de adquisición de recursos.

La modernización implica más que nuevo material bélico—debe abordar la doctrina, organización, entrenamiento, material bélico, formación y educación de líderes, personal, instalaciones y política (DOTMLPF-P) para poner la visión del concepto en práctica. A diferencia de las estrategias de modernización previas que se centraron principalmente en el material bélico, la «Estrategia de Modernización del Ejército de 2019» (AMS) es holística. Impulsa lo que somos, cómo luchamos y con cuales medios luchamos, guiando, sincronizando e integrando los cambios necesarios en todos los elementos de DOTMLPF-P con el tiempo mientras se mantiene la continuidad de las prioridades27.

La AMS de 2019 se centra en el desarrollo de doctrina para poner en práctica el concepto de MDO conmensurado con la madurez de las capacidades y dependiente de un programa deliberado de experimentación y aprendizaje. Exige que se revisen y actualicen los diseños de fuerzas para que las nuevas organizaciones del Ejército —a corto plazo, las fuerzas de tarea multidominio y las brigadas de asistencia de fuerzas de seguridad— logren los requisitos de las tareas multidominio. Además, requiere que el Ejército continúe comprobando, experimentando y adaptando nuevas formaciones y escalones que actualmente no existen. La AMS exige un cambio de paradigma integral en el entrenamiento. En las MDO, el entrenamiento debe ser difícil y realista en cualquier escalón y debe reflejar las características de ambientes multidominio altamente disputados. En los 80, el Combate Aeroterrestre requirió áreas de entrenamiento más amplias para permitir la lucha «profunda» simultáneamente con la lucha «cercana». Esto llevó al establecimiento de los centros de entrenamiento de combate que tenemos en la actualidad. Nuevas capacidades tales como polígonos cibernéticos y ambientes de entrenamiento sintéticos—ya sea en vivo, virtuales, constructivos, o simulados—reflejarán el carácter global de las MDO y permitirán el entrenamiento especializado y colectivo en todo escalón en la guarnición.

La mayoría de las personas recordarán los sistemas distintivos «5 Grandes» del Combate Aeroterrestre. La AMS de 2019 requiere nuevas iniciativas de desarrollo de material bélico para permitir las MDO y crear la letalidad inigualada contra adversarios casi iguales, aprovechando soluciones desarrolladas por equipos multidisciplinarios en apoyo de las prioridades de modernización del Ejército (p. ej., fuegos de precisión a gran distancia, el Vehículo de Combate de Próxima Generación, Transporte Vertical Futuro, la red del Ejército, defensa antiaérea y antimisiles y letalidad de soldados). A fin de manejar nuevas capacidades mejoradas, los líderes del futuro deben ser capaces de pensar, acceder y usar sus herramientas en todos los dominios con un bueno ojo para las oportunidades para lograr el éxito en el conflicto futuro. Por lo tanto, la formación y educación de líderes forjarán a los líderes que pueden obtener resultados a través de las complejidades de la sinergia multidominio y el mando tipo misión. El Ejército desarrollará líderes que confiarán sin vacilar en sus subalternos aunque no estén en contacto, que aceptarán riesgos prudentes para apoyar la capacidad de sus soldados de aprovechar oportunidades fugaces y que inculcarán el fundamento ético en los soldados para actuar sin órdenes para cumplir mejor con la misión. Para hacerlo, el Ejército maximizará el potencial humano de su personal y modernizará sus sistemas y políticas reflejados en las iniciativas de gestión de talentos en el siglo XXI del general McConville (p. ej., el Proceso de Alineamiento de Talentos, Programa de Evaluación del Comandante de Batallón). Las instalaciones serán diseñadas y/o modificadas para apoyar nuevos requisitos en el entrenamiento, material bélico y organizaciones. En último lugar, buscaremos cambios de política para empoderar cada vez más al Ejército y la fuerza conjunta más grande en la competición y aprovechar los dominios del espacio y ciberespacio.

Liderazgo unificado

Si bien comencé el BDP [Plan de Desarrollo del Campo de Batalla] con la idea de que proporcionaría una manera de establecer nuestra estrategia de desarrollo del combate, este ha adquirido una aplicabilidad más amplia. Además de determinar el rumbo para los esfuerzos de desarrollo, también puede establecer una estrategia de entrenamiento y una estrategia para el sostenimiento del Ejército. Sin embargo, si será una estrategia útil para el Ejército en el futuro, tendrá que ser decidido y acordado por sus líderes actuales.

—General Donn A. Starry, abril de 197928


El Ejército debe equilibrar constantemente las exigencias con sus necesidades concurrentes de la preparación a corto plazo y la modernización a largo plazo. Frecuentemente, las exigencias operacionales y la preparación comprensiblemente consumen los esfuerzos de las organizaciones responsables de la modernización, resultando solo en cambios incrementales. Después de la guerra en Vietnam, los altos mandos del Ejército reconocieron que, en efecto, tenían un problema con el alcance de control que impidió su capacidad de priorizar la modernización. Por muchos años, la responsabilidad yació en el Comando Continental del Ejército (CONARC) para modernizar a sus fuerzas y eficazmente gestionar el Ejército dentro de Estados Unidos, pero el alcance de las responsabilidades se había ampliado demasiado y se estancó por las políticas y procesos burocráticos. El Ejército decidió que la solución era reorganizar el CONARC en dos comandos liderados por generales de cuatro estrellas —el TRADOC y el Comando de Fuerzas (FORSCOM)— el primero para gestionar el desarrollo institucional y el segundo para administrar el apresto militar a corto plazo29.

Actualmente, el Ejército de EUA está compuesto por más de 500 000 soldados y creciendo, más de 195 000 civiles y un personal de apoyo con un sinnúmero de contratistas. Tiene un presupuesto de US$ 182 mil millones y activamente conduce una amplia gama operaciones en más de 140 países en todo el mundo30. Hasta hace poco, las responsabilidades de modernización estaban divididas entre el Cuartel General del Departamento del Ejército; TRADOC; FORSCOM y el Comando de Material Bélico del Ejército (AMC), cada uno con responsabilidades para coordinar con sus homólogos civiles en Departamento del Ejército para dotar personal, preparar, entrenar y equipar la gran empresa de modernización del Ejército. En mayo de 2018, para garantizar la unidad de esfuerzos y reducir la creciente burocracia, el Ejército estableció el Comando de Capacidades Futuras—una sola organización responsable de describir el ambiente operacional futuro, desarrollar conceptos y diseños de fuerzas para el futuro y apoyar estas— en colaboración con el subsecretario del Ejército a cargo de adquisición, logística y tecnología—la producción de soluciones de modernización.

Russian New Generation Warfare

Para más información en inglés sobre la guerra de nueva generación rusa, Military Review recomienda el «Russian New Generation Warfare: Unclassified Summary of the U.S. Army Training and Doctrine Command Russian New Generation Warfare Study» de 2016, encargado por el entonces comandante del TRADOC, general David Perkins, para «analizar cómo Rusia y sus terceros usan tecnologías perturbadoras en la conducción de la guerra moderna, identificar las mejoras en las capacidades rusas y sus implicancias para el Ejército de EUA y recomendar acciones que el Ejército debe tomar con el fin de garantizar la superioridad contra Rusia». Véase https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/online-publications/documents/RNGW-Unclassified-Summary-Report.pdf.

El AFC es una organización clave en la Empresa de Modernización del Ejército (AME). Este comando moderniza los procesos de desarrollo de requisitos para adaptarse según las realidades emergentes de la guerra en el siglo XXI. Además de realinear las organizaciones con roles de modernización clave en un solo comando, el AFC experimenta con nuevas estructuras organizacionales, tal como los equipos multidisciplinarios diseñados para producir más rápidamente las soluciones de material bélico relacionadas con las prioridades más altas del Ejército, y estableció otras organizaciones para alcanzar una gama más amplia de fuentes de soluciones no tradicionales. El AFC concurrentemente guía y sincroniza las actividades de modernización a corto plazo en toda la AME a través de la Estrategia de Modernización del Ejército. Para implementar y gobernar dicha estrategia, el AFC también publica la orientación de modernización—o «AMG»—, una orden anual al estilo de mando tipo misión para sostener o reasignar esfuerzos de acuerdo con las prioridades—como una manera de mantener las iniciativas de modernización del Ejército en un curso fijo hacia la fuerza de operaciones multidominio del futuro. En solo dos años, los altos mandos del Ejército y el AFC, en colaboración con muchas partes de la empresa, han producido una evaluación del FOE, han publicado el concepto operativo del Ejército, han proporcionado la «Estrategia de Modernización del Ejército» a la institución, han suministrando el fundamento analíticos necesario para sopesar las decisiones de riesgo en búsqueda de una fuerza futura modernizada y han realizado el desarrollo de material bélico con rapidez a través equipos multidisciplinarios. En efecto, los altos mandos del Ejército y el AFC han producido sistemáticamente todos los componentes del Marco de Modernización del Ejército y están proporcionando la unidad de esfuerzos hacia una fuerza de operaciones multidominio.

Conclusión—ganar la siguiente lucha

El proyecto Army 86 produjo conceptos y estructura de fuerzas para usar mejor el equipamiento ya en vías de desarrollo. Si lo hacemos correcto, la estrategia de adquisición basada en conceptos guiará las inversiones en la base tecnológica actual que resultará en material bélico que corresponderá con el concepto de cómo nuestro Ejército debe luchar en los 90.

—General Donn A. Starry, 30 de enero de 198131


Como ha declarado recientemente el general McConville, «No se trata de ganar la última lucha, sino en realidad, estar preparado para ganar la siguiente lucha»32. El Ejército tiene cada vez menos oportunidades para que los altos mandos influyan en decisiones de recursos críticas y mitiguen las capacidades en desarrollo de nuestros adversarios, muchas de las cuales ya han sido desplegadas. Actualmente, los líderes de mayor jerarquía ya están sopesando las decisiones organizacionales que tendrán un efecto en la estructura de fuerzas de 2024 a 2028 y las decisiones de programas de 2023 a 2027. Estados Unidos ya se encuentra en el momento de decidir cómo va a enfrentar el futuro. Sin importar las opiniones de EUA en cuanto a la probabilidad de un conflicto con Estados con capacidades iguales, Estados Unidos debe reconocer que—en la ausencia de cambios en su capacidad de operar en el FOE—su capacidad operacional disuasiva estará diluida y, por lo tanto, su influencia disminuirá incrementalmente en los siguientes años. El Marco de Modernización del Ejército, si se aplica adecuadamente, proporciona una hoja de ruta para abordar las deficiencias de EUA, pero el marco, por sí solo, no modernizará al Ejército. El liderazgo importa—no solo en los cargos más altos en el Pentágono, sino en todos los escalones en toda la empresa, incluyendo las otras instituciones castrenses. Todos los militares profesionales del Ejército actualmente tienen la obligación de comprender y aplicar la visión unificada y llegar en el siguiente conflicto preparados para luchar y ganar. Estados Unidos no tiene el lujo de vacilar, demorar o desviar su atención porque el siguiente gran conflicto volcará muchas presunciones arraigadas sobre el nuevo carácter de la guerra y resultará en la seguridad comprometida en el mejor de casos, o el derramamiento de sangre en el peor.

La fortaleza de la división pesada y el trabajo de los cuerpos de ejército en el [concepto] División 86, desde mi punto de vista, surge del hecho de que hicimos grandes esfuerzos en forjar el consenso en el desarrollo de esas organizaciones… Filosóficamente, es esencial hacerlo… No importa cuán buena sea la organización que se conceptualiza… —puede que sea perfecta, pero si no se alcanza el consenso entre las personas que tienen que escribir sobre ella, usarla, desarrollarla, y así sucesivamente, no llegará muy lejos.

—General Donn A. Starry, 29 de julio de 198133


Notas

  1. Michael Kofman, «Russian Performance in the Russo-Georgian War Revisited», War on the Rocks, 4 septiembre de 2018, accedido 3 de marzo de 2020, https://warontherocks.com/2018/09/russian-performance-in-the-russo-georgian-war-revisited/.
  2. Russian Military Power: Building a Military to Support Great Power Aspirations (Washington, DC: Defense Intelligence Agency, 2017), accedido 13 de marzo de 2020, https://www.dia.mil/Portals/27/Documents/News/Military%20Power%20Publications/Russia%20Military%20Power%20Report%202017.pdf?ver=2017-06-28-144235-937.
  3. Emily Ferris, «The True Purpose of Russia’s Zapad Military Exercises: Why Moscow Wanted to Send a Message to Minsk», Foreign Affairs (sitio web), 4 de octubre de 2017, accedido 3 de marzo de 2020, https://www.foreignaffairs.com/articles/russia-fsu/2017-10-04/true-purpose-russias-zapad-military-exercises.
  4. Steven Pifer, «The Battle for Azov: Round 1 Goes to Russia», Order from Chaos (blog), The Brookings Institution, 3 de diciembre de 2018, accedido 3 de marzo de 2020, https://www.brookings.edu/blog/order-from-chaos/2018/12/03/the-battle-for-azov-round-1-goes-to-russia/.
  5. Andrew Chatzky y James McBride, «China’s Massive Belt and Road Initiative», Council on Foreign Relations, 28 de enero de 2020, accedido 10 de marzo de 2020, https://www.cfr.org/backgrounder/chinas-massive-belt-and-road-initiative.
  6. Simon Denyer, «How China’s Fishermen are Fighting a Covert War in the South China Sea», Washington Post (sitio web), 12 de abril de 2016, accedido 13 de marzo de 2020, https://www.washingtonpost.com/world/asia_pacific/fishing-fleet-puts-china-on-collision-course-with-neighbors-in-south-china-sea/2016/04/12/8a6a9e3c-fff3-11e5-8bb1-f124a43f84dc_story.html.
  7. «China GDP Annual Growth Rate», Trading Economics, accedido 3 de marzo de 2020, https://tradingeconomics.com/china/gdp-growth-annual.
  8. «United States GDP Annual Growth Rate», Trading Economics, accedido 3 de marzo de 2020, https://tradingeconomics.com/united-states/gdp-growth-annual.
  9. Graham Allison, «What Xi Jinping Wants», The Atlantic (sitio web), 31 de mayo de 2017, accedido 3 de marzo de 2020, https://www.theatlantic.com/international/archive/2017/05/what-china-wants/528561/.
  10. Humeyra Pamuk, «Exclusive: U.S. Probe of Saudi Oil Attack Shows It Came from North—Report», Reuters, 19 de diciembre de 2019, accedido 6 de marzo de 2020, https://www.reuters.com/article/us-saudi-aramco-attacks-iran-idUSKBN1YN299.
  11. Wesley Morgan, «The Game Has Changed: Defense Secretary Warns of Preemptive Strikes on Iranian Group», Politico, 2 de enero de 2020, accedido 3 de marzo de 2020, https://www.politico.com/news/2020/01/02/the-game-has-changed-defense-secretary-warns-of-preemptive-strikes-on-iranian-group-092668.
  12. David Vergun, «Service Chiefs Discuss Current, Future Challenges of Great Power Competition», Department of Defense News, 8 de diciembre de 2019, accedido 3 de marzo de 2020, https://www.defense.gov/explore/story/Article/2034749/service-chiefs-discuss-current-future-challenges-of-great-power-competition/.
  13. R. Z. Alessi-Friedlander, «Learning to Win While Fighting Outnumbered: General Donn A. Starry and the Challenge of Institutional Leadership during a Period of Reform and Modernization», Military Review (Exclusivo en línea, abril de 2017), accedido 4 de marzo de 2020, https://www.armyupress.army.mil/Journals/Military-Review/Online-Exclusive/2017-Online-Exclusive-Articles/Learning-to-Win-While-Fighting-Outnumbered/.
  14. John L. Romjue, «The Evolution of the AirLand Battle Concept», Air University Review 35, nro. 4 (mayo-junio de 1984): 5.
  15. El tanque de combate principal M1 Abrams, el vehículo de combate Bradley, el helicóptero de ataque AH-64 Apache, el helicóptero de utilidad UH-60 Black Hawk y el sistema de defensa aérea antimisiles Patriot constituyeron los sistemas de armas conocidos como los «5 Grandes».
  16. Figura de Romie L. Brownlee y William J. Mullen III, Center for Military History Publication 70-23, Changing an Army: An Oral History of General William E. DePuy, USA Retired (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 1988), 201.
  17. Donn A. Starry, «Battlefield Development Plan, British Army Convention, Washington, D.C., 24 September 1980», en Lewis Sorley y Donn A. Starry, Press On! Selected Works of General Donn A. Starry, vol. 1 (Fort Leavenworth, Kansas: Combat Studies Institute Press, septiembre de 2009), 195.
  18. Normalmente se considera el ambiente operacional con el uso de dos marcos analíticos: DIME (diplomático, de información, militar y económico), que es más ampliamente entendido en las esferas militares e interinstitucionales y PMESII-PT (político, militar, económico, social, de información, infraestructura, terreno físico y tiempo), que es un marco usado principalmente por el Departamento de Defensa.
  19. Peter Jones y col., Unclassified Summary of the U.S. Army Training and Doctrine Command [TRADOC] Russian New Generation Warfare Study (Fort Eustis, Virginia: TRADOC, 2016).
  20. Ibíd.
  21. Donn A. Starry, «Operational Concepts and Doctrine, TRADOC Commander’s Notes nro. 3, 20 Feb 1979», en Sorley y Starry, Press On!, 1:338.
  22. Army Doctrine Publication 1-01, Doctrine Primer (Washington, DC: U.S. Government Publishing Office [GPO], julio de 2019), 4-4. Cabe destacar la diferencia entre un concepto operacional y un concepto operativo. Un concepto operacional es una declaración fundamental que establece el marco de cómo las fuerzas del Ejército actualmente conducen las operaciones (p. ej., operaciones terrestres unificadas) y un concepto operativo describe cómo las fuerzas futuras del Ejército podrían operar (p.ej., operaciones multidominio). Esta diferencia impulsa el desarrollo de conceptos de fuerzas futuras para abordar los problemas militares futuros e impulsar el desarrollo de capacidades y los conceptos de fuerzas desplegadas abordan los problemas actuales con capacidades existentes o fácilmente disponibles.
  23. TRADOC Pamphlet (TP) 525-3-1, The U.S. Army in Multi-Domain Operations 2028 (Fort Eustis, Virginia: TRADOC, 6 de diciembre de 2018). Cabe señalar que se redactó y se publicó el concepto MDO durante el establecimiento del Comando de Capacidades Futuras del Ejército y aunque lleva la nomenclatura de un folleto del TRADOC, el Comando de Capacidades Futuras del Ejército retiene la propiedad académica e intelectual relacionada con el documento.
  24. Department of Defense, Summary of the National Defense Strategy of the United States of America: Sharpening the American Military’s Competitive Edge (Washington, DC: U.S. GPO, 2018), 2, accedido 4 de marzo de 2020, https://dod.defense.gov/Portals/1/Documents/pubs/2018-National-Defense-Strategy-Summary.pdf.
  25. TP 525-3-1, The U.S. Army in Multi-Domain Operations 2028, vii.
  26. Donn A. Starry, «Battlefield Development Plan, British Army Convention», 1:194.
  27. Ryan D. McCarthy, James C. McConville y Michael A. Grinston, «2019 Army Modernization Strategy» (Washington DC: Department of Defense, 2019), accedido 3 de marzo de 2020, https://www.army.mil/e2/downloads/rv7/2019_army_modernization_strategy_final.pdf.
  28. Donn A. Starry, «Battlefield Development Plan, Letter to General Frederick J. Kroesen, Army Vice Chief of Staff, 20 April 1979», en Sorley y Starry, Press On!, 1:180.
  29. Brownlee y Mullen, Changing an Army, 177.
  30. Assistant Secretary of the Army (Financial Management and Comptroller), FY 2020 President’s Budget Highlights (Washington, DC: Office of the Assistant Secretary of the Army [Financial Management and Comptroller], marzo de 2019), accedido 13 de marzo de 2020, https://www.asafm.army.mil/Portals/72/Documents/BudgetMaterial/2020/Roll%20Out/Overview%20and%20Highlights/Army%20FY%202020%20Budget%20Highlights.pdf.
  31. Donn A. Starry, «Concept-Based Requirements Strategy, Message to Multiple Addressees, 30 January 1981», en Sorley y Starry, Press On!, 1:528.
  32. Vergun, «Service Chiefs Discuss Current, Future Challenges of Great Power Competition».
  33. Donn A. Starry, «Experiences as a Commander: TRADOC Oral History Interview Conducted by Dr. Henry O. Malone Jr., Mr. Richard P. Weinert Jr., and Mr. John L. Romjue 29 July 1981», en Sorley y Starry, Press On!, 2:1196–7.

El teniente general Eric J. Wesley, Ejército de EUA, es el director del Centro de Capacidades y Conceptos Futuros del Comando de Capacidades Futuras del Ejército de EUA, cuya responsabilidad es desarrollar el concepto operativo actual del Ejército, El Ejército en las Operaciones Multidominio 2028. Recibió una maestría en estudios estratégicos y de seguridad nacional de la Escuela Nacional de Guerra y otra maestría de Troy State University en relaciones internacionales. Anteriormente, sirvió como el comandante del Centro de Excelencia de Maniobra del Ejército de EUA en Fort Benning, Georgia. Wesley también sirvió por dos años en la Casa Blanca en el Consejo de Seguridad Nacional como el director de políticas sobre Afganistán-Pakistán y en Afganistán como director de Planes Futuros para la Fuerza de Asistencia de Seguridad Internacional del Comando Conjunto.

El oficial técnico 5 Jon M. Bates, Ejército de EUA, es el subdirector del Grupo de Iniciativas Estratégicas del Centro de Capacidades y Conceptos Futuros, Comando de Capacidades Futuras del Ejército de EUA. Recibió su licenciatura en historia de la University of Maryland United Colleges y una maestría en administración de empresas de Grantham University. Bates es un oficial de municiones con múltiples despliegues de combate y es egresado del Grupo de Estudios Estratégicos del Jefe de Estado Mayor del Ejército.

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Cuarto Trimestre 2020