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Primer Trimestre 2021

Arma letal

Habilidades de combate cuerpo a cuerpo y destrezas mentales para garantizar la ventaja competitiva en el combate cercano

Teniente coronel (ret.) Peter R. Jensen, Ejército de EUA

Teniente coronel Andy Riise, Ejército de EUA

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El sargento 2o Donovan Galbreath, asignado a la 25a División de Infantería, Ejército de EUA en Alaska, demuestra las técnicas de lucha libre del Programa Moderno de Combate Cuerpo a Cuerpo del Ejército el 6 de febrero de 2020 en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, Alaska. (Foto: Justin Connaher, Fuerza Aérea de EUA)

Debemos mejorar el rendimiento humano y la toma de decisiones aumentando el entrenamiento y la evaluación, comenzando con el Soldado.

— El jefe de Estado Mayor del Ejército de EUA, general Mark A. Milley, y el secretario interino del Ejército de EUA, Ryan D. McCarthy

 

A medida que la ventaja competitiva sobre los adversarios cercanos disminuye, el Ejército de EUA está revisando las prioridades de modernización de acuerdo con la Fuerza de Tareas de Letalidad en el Combate Cercano del Departamento de Defensa (DOD) para restablecer el dominio en el campo de batalla. En cuanto al soldado de combate cercano, el desarrollo de la capacidad de mejorar las habilidades fundamentales de combate y el rendimiento humano en general para garantizar el dominio del campo de batalla recae en el Soldier Lethality Cross Functional Team (Equipo Funcional Cruzado de Letalidad de Soldados). La colaboración entre el Modern Army Combatives Program (Programa de Combate Cuerpo a Cuerpo del Ejército Moderno – MACP) y los centros de rendimiento Ready and Resilient (Preparado y Resistente – R2) ofrece una solución para hacer que los soldados sean más letales para sobrevivir en el combate cercano. Más que desarrollar habilidades de combate relevantes, la asociación entre el MACP y los expertos de rendimiento de R2 acelera el desarrollo de atributos de rendimiento fundamentales para ganar en el combate cercano: valentía, confianza, concentración, compostura y toma de decisiones. La ampliación de los ejemplos de estas colaboraciones ofrece un enfoque para integrar los recursos existentes del Ejército a fin de lograr los objetivos inmediatos de la prioridad de letalidad.

Priorizando la ventaja competitiva en el combate cercano

Una de las preocupaciones principales de los líderes del Ejército es la erosión de la ventaja competitiva que tiene desde hace mucho tiempo el Ejército sobre los adversarios previstos1. Esta ventaja competitiva, llamada «overmatch», está disminuyendo en múltiples dominios bélicos. Se espera que la erosión de la ventaja competitiva tenga un mayor impacto en los soldados que libran el combate cercano en el ambiente operacional urbano de megaciudades futuras2. Caracterizado como el enfrentamiento terrestre llevado a cabo por formaciones desmontadas de tamaño de escuadra con el enemigo en la línea de visión, la violencia extrema del combate cercano lo hace el escenario de rendimiento más desafiante física y mentalmente para un soldado3. El desarrollo de la ventaja competitiva para los soldados en el combate cercano debe incluir la mejora de los atributos físicos y mentales necesarios para ganar en estas áreas de guerra más difíciles.

La respuesta del Ejército a la erosión de la ventaja competitiva es el establecimiento del Army Futures Command (Comando de Capacidades Futuras del Ejército), que sincroniza seis prioridades de modernización: los fuegos de precisión de largo alcance, el Vehículo de Combate de Próxima Generación, futuras aeronaves de carga vertical, la red del Ejército, la defensa antiaérea y contra misiles, y la letalidad de los soldados4. La prioridad de letalidad se invierte en avances para el soldado individual, como exoesqueletos de carga y equipo de comunicaciones. La letalidad de los soldados también incluye la optimización del rendimiento humano y la toma de decisiones a través de un mejor entrenamiento que lleve a los soldados a su óptima capacidad física y mental. Dadas las exigencias del combate cercano, la prioridad de letalidad —con el énfasis en la optimización del rendimiento humano— es la más relevante para que el soldado en el combate cercano gane futuros conflictos. La prioridad de letalidad puede impactar más en el desarrollo del rendimiento humano a través del actual programa de entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo del Ejército, el MACP. El MACP se destaca por el acondicionamiento físico y el desarrollo de habilidades de combate relevantes. Y más que cualquier otra experiencia de entrenamiento del Ejército, el MACP desarrolla el coraje, la confianza a pesar de los contratiempos, la concentración en medio de las distracciones, la compostura en circunstancias extremas, y la toma de decisiones bajo restricciones de tiempo—todo lo cual es crítico para el rendimiento y ganar en el combate cercano.

El desarrollo de los atributos del combate cercano

Aprovechar el entrenamiento en el combate cuerpo a cuerpo para crear atributos de combate cercano tiene una larga historia en la guerra, pero fue reintroducido con vigor en la Primera Guerra Mundial. Conmocionados por las exigencias de la guerra de trincheras, los líderes introdujeron el boxeo y la lucha libre para preparar a los soldados con habilidades de combate cuerpo a cuerpo, pero también para despertar el espíritu combativo de cada soldado5. Los líderes pensaban que un soldado que podía manejar el miedo y permanecer consciente durante los aspectos competitivos del entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo probablemente podía hacer lo mismo en el combate cercano de la guerra de trincheras. Aunque las habilidades de combate cuerpo a cuerpo no fueron una característica integrada del entrenamiento del Ejército durante la mayor parte del siglo XX, otros conflictos importantes, como la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea, hicieron resurgir programas para desarrollar habilidades físicas y mentales que fortalecieran los atributos de combate cercano.

Instructores famosos como William Fairbairn, integrante de las Operaciones Especiales Aliadas en la Segunda Guerra Mundial, y John Styers, en el Cuerpo de Infantería de Marina de EUA en la guerra de Corea, enfatizaron que el combate consistía tanto en construir atributos de combate cercano como en desarrollar habilidades de combate cuerpo a cuerpo6. Las habilidades de combate cuerpo a cuerpo recuperaron la tracción institucional en la doctrina del Ejército en la segunda mitad del siglo XX. A partir de 1971 y continuando con las revisiones del siglo XXI, los manuales de campo del Ejército señalaban que el entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo desarrolló una serie de atributos de combate cercano destinados a mantener el equilibrio mental en el combate y «no permitir que el miedo o la ira superen la capacidad de concentración o de reacción instintiva»7.

Las sorprendentes exigencias del combate cuerpo a cuerpo y el combate cercano en la operación Iraqi Freedom y la operación Enduring Freedom-Afganistán, tal vez similar a la Primera Guerra Mundial, probablemente jugaron un rol en el fomento de un renovado énfasis en las habilidades de combate cuerpo a cuerpo en el Ejército. Varios informes indican que uno de cada cinco soldados (del 19 al 22%) de los equipos de combate de brigada de infantería experimentó el combate cuerpo a cuerpo durante los primeros años de la operación Iraqi Freedom8. Además, los líderes reconocieron la necesidad de fomentar las cualidades mentales para ganar en el combate cercano; el general Peter Schoomaker, ex jefe de estado mayor del Ejército, así como los comandantes del Centro de Maniobra, abogaron por un mayor entrenamiento las habilidades de combate cuerpo a cuerpo9. Los estudios de investigación con líderes y soldados de todo el Ejército apoyan la opinión de que las habilidades de combate cuerpo a cuerpo desarrollan los atributos mentales en el combate cercano.

En una encuesta realizada a cincuenta oficiales de campo (diecinueve respondieron), la mayoría (82 por ciento) creía que el entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo era útil para fomentar la confianza de los soldados y el espíritu de cuerpo de sus unidades10. Para complementar la encuesta de oficiales, una entrevista de grupo con suboficiales de entrenamiento encontró apoyo adicional para el MACP como un mecanismo para que los soldados desarrollen la confianza y aprendan a lidiar con el miedo a ser golpeados (es decir, a ser golpeados por un oponente).

Otro estudio realizó entrevistas extensas con diecisiete soldados sobre sus experiencias personales en encuentros de combate cuerpo a cuerpo durante la guerra. Cuando estos soldados hablaban de su entrenamiento, hacían hincapié en que el entrenamiento en el combate cuerpo a cuerpo era fundamental no solo para desarrollar habilidades técnicas de lucha que salvaran sus vidas, sino también para fomentar una confianza general y una mentalidad de guerrero11.

Tabla. Perspectivas de los egresados de la Academia Militar de EUA sobre el curso de boxeo del primer año. (Tabla: autores)

El estudio más extenso sobre el valor del combate cuerpo a cuerpo para el desarrollo de la fuerza mental en el combate cercano fue una encuesta a más de tres mil egresados de la Academia Militar de EUA sobre su clase de boxeo obligatoria en el primer año12. Los encuestados que egresaron desde 1963 hasta 2001 indicaron que su clase de boxeo contribuyó a desarrollar cualidades importantes para los soldados en el combate cercano. En la tabla se resumen las conclusiones del estudio y se revelan las diversas cualidades que los participantes consideraron mejoradas en su curso obligatorio. Dadas las similitudes entre el boxeo y el MACP (por ejemplo, competitivo, un compañero de entrenamiento de resistencia activa, contacto físico agresivo), el estudio es especialmente relevante para el MACP actual y se destaca porque muchos oficiales del Ejército consideran que su entrenamiento es valioso para desarrollar atributos de combate cuerpo a cuerpo.

Nadie ha examinado específicamente cómo el entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo desarrolla atributos de combate cercano, pero a diferencia de cualquier otro tipo de entrenamiento del Ejército, este tipo es único en desafiar el coraje físico de un soldado en la cara inmediata de un adversario. Aunque las marchas a pie son físicamente difíciles y los ejercicios de fuego en vivo o fuegos bajo el estrés contienen un elemento de estrés elevado, estos eventos no producen el miedo, el desafío y las consecuencias asociadas con el hecho de enfrentarse a un oponente voluntarioso en una competición visceral inmediata, cuando el fracaso y la derrota son resultados muy posibles. El ambiente de entrenamiento combate cuerpo a cuerpo, más que cualquier otro en el Ejército, proporciona un escenario donde los soldados pueden ser desafiados a exhibir los comportamientos asociados con las cualidades de coraje, confianza, concentración, compostura y toma de decisiones. Para los soldados en combate cercano que ganan cuando reducen la distancia con un enemigo y luchan en situaciones de extrema violencia, tal entrenamiento —y las cualidades mentales desarrolladas en el curso del mismo— son especialmente relevantes. El desafío en cualquier entrenamiento en el Ejército es garantizar que reciba el énfasis adecuado.

El Soldier Lethality Cross Functional Team busca mejorar la optimización del rendimiento humano a través de medios innovadores. Con recursos limitados, un desafío permanente para cualquier prioridad de modernización del Ejército, encontrar colaboraciones de los recursos existentes del Ejército es un planteamiento para abordar los objetivos de la prioridad de letalidad. La colaboración entre la división del MACP y los centros de rendimiento de R2 ofrece un ejemplo de los recursos existentes. En lugar de confiar en la experiencia inherente del entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo para fortalecer los atributos del combate cercano, el MACP se asoció con R2 para desarrollar un enfoque más deliberado para incrementar tanto las habilidades de combate como las cualidades de rendimiento humano más necesarias para ganar el combate cercano.

Los Rangers del Ejército de EUA se endurecen con un poco de lucha libre y combate sin armas el 20 de agosto de 1942 durante el entrenamiento en un campo de convalecientes británicos en Inglaterra. (Foto: Associated Press)

Colaborando para desarrollar los atributos del combate cercano

Los centros de rendimiento R2 (anteriormente centros integrales para soldados y familias) son una integración de los esfuerzos del Ejército que fortalece a los soldados, optimiza el rendimiento, mejora la resistencia y mantiene la preparación personal en veintiséis instalaciones del Ejército en todo el mundo. Los centros de rendimiento están dirigidos por expertos en rendimiento (PE) contratados por el Departamento de Defensa con formación avanzada en psicología deportiva y de rendimiento y otros antecedentes de ciencias del comportamiento aplicados. Los expertos en rendimiento apoyan directamente a las unidades proporcionando educación y entrenamiento en habilidades mentales con un enfoque en el aumento de la autoconciencia y el autocontrol basado en cómo la mente afecta el comportamiento y el rendimiento. En los centros R2, los PE enseñan técnicas mentales específicas que pueden ser aplicadas individualmente, y con la práctica a lo largo del tiempo, entrenadas a otros. El entrenamiento en habilidades mentales proporciona un lenguaje común para los soldados, instructores y PE que desmitifica las respuestas al estrés y normaliza las dificultades de realizar tareas de combate cercano. A medida que las habilidades mentales se imbuyen a través de la práctica repetida, los soldados desarrollan la confianza, la compostura, la concentración y la resistencia que se aplican al rendimiento en una amplia gama de ámbitos personales y profesionales. Una parte importante de cualquier entrenamiento de habilidades mentales es la práctica de dichas habilidades en entornos de entrenamiento desafiantes y estresantes. Afortunadamente, las habilidades de combate cuerpo a cuerpo proporcionan una amplia gama de situaciones de entrenamiento que incluyen niveles adecuados de desafío y estrés para los soldados.

Los dos cursos primarios que ofrece la división MACP son el Basic Combatives Course (Curso Básico de Combate Cuerpo a Cuerpo – BCC) y el Tactical Combatives Course (Curso Táctico de Combate Cuerpo a Cuerpo – TCC). El BCC (anteriormente la Instrucción de Nivel I) es un curso de cinco días y cuarenta horas que introduce las habilidades fundamentales de lucha para el soldado individual y la exposición a un oponente agresivo y golpeador. El TCC (anteriormente la Instrucción de Nivel II) es un curso de diez días y ochenta horas que se basa en el BCC enseñando a los soldados técnicas de combate adicionales así como entrenamiento en escenarios a nivel de equipo de fuego con tareas de despeje de salas contra fuerzas opositoras. El TCC expone a los soldados al mismo dolor, agresión y estrés que la BCC, pero lo amplifica con dinámicas de equipo y entornos de toma de decisiones que desarrollan atributos de combate cercano más transferibles al combate real. En los últimos años, los PE de los centros R2 se han unido a programas de combate cuerpo a cuerpo a nivel de división para integrar el entrenamiento de habilidades mentales en el BCC y TCC.

En Fort Drum, Nueva York, los PE trabajaron con los instructores de combate cuerpo a cuerpo a nivel de división para optimizar el rendimiento bajo el estrés y con los desafíos proporcionados por los cursos del mismo tipo13. Los instructores de los cursos de combate de Fort Drum creían que la fuerza mental era a menudo tan importante como la fuerza física en el combate cercano y para lograr el éxito durante los desafíos en los cursos de combate cuerpo a cuerpo. Por ejemplo, un instructor comentó que «los obstáculos más difíciles de superar para los soldados suelen ser el miedo a lo desconocido y la capacidad de implementar el entrenamiento que reciben»14. Para hacer frente a este temor, el planteamiento de los PE en los centros de R2 incluía explícitamente educar y entrenar a los soldados en la confianza, manteniendo su mente enfocada en la tarea en cuestión y manejando su energía. Después de la fase de educación, los soldados practicaban exhibiendo estas cualidades mentales en situaciones con estrés y desafíos inherentes al BCC y TCC. Los instructores descubrieron que el entrenamiento de habilidades mentales fue una valiosa contribución, y uno de ellos declaró que la colaboración con los PE de R2 «resultó en una gran mejora en la forma en que los soldados se enfrentan a los escenarios caóticos en los que los colocamos. Los soldados están aprendiendo a perfeccionar el entrenamiento del CSF2 [entrenamiento integral del soldado y su familia], cómo visualizar los resultados, usar palabras clave para alterar las emociones y saber cómo controlar sus emociones cuando los escenarios terminan»15. Estos comentarios destacan el valor de que los PE en los centros R2 colaboren con los instructores del MACP para identificar específicamente y desarrollar importantes atributos de combate cercano.

Lawrence Shepherd, estudiante de tercer año en la compañía A-2, conecta un gancho contra el estudiante de segundo año Michael Matthews, de la compañía A-1, el 21 de febrero de 2020 en la lucha por el título de categoría de 147 libras en la Academia Militar de EUA en West Point, Nueva York. (Foto: Eric Bartelt).
La sargento Teshae McCullough neutraliza al sargento 2o William Chandler el 9 de marzo de 2018 en el Curso de Combate Cuerpo a Cuerpo Táctico Conjunto en la Base Aérea de Chièvres, Bélgica. (Foto: Pierre-Etienne Courtejoie, Ejército de EUA)

Un segundo esfuerzo de colaboración entre los instructores del MACP a nivel de división de Fort Drum y los PE de los R2 incluyó el uso de grabaciones de video del desempeño de los soldados durante los eventos de entrenamiento16. Proporcionar la retroalimentación a través del vídeo es un método bien establecido para mejorar el aprendizaje en una serie de escenarios de rendimiento. Con los vídeos del rendimiento de los soldados, los expertos en educación física señalaron comportamientos específicos que indicaban no solo fallos en el rendimiento, sino también fallos en la capacidad de recuperación mental o la falta del uso adecuado de las habilidades mentales (como tener «visión de túnel» en lugar de mantenerse ágiles en el control de su atención). Las grabaciones de vídeo de los estudiantes también ayudan a los instructores a garantizar la objetividad en las evaluaciones del rendimiento y a mantener las imágenes de archivo para mejorar el curso.

Al igual que en Fort Drum, los instructores del MACP a nivel de división en Fort Carson, Colorado, invitaron a los PE de R2 a desarrollar y aplicar el entrenamiento en habilidades mentales para mejorar el rendimiento durante el BCC y TCC17. En Fort Carson, la colaboración entre los instructores del MACP y los PE de R2 dio como resultado el objetivo principal de mejorar la capacidad de los participantes en el curso para mantener un pensamiento de alto orden mientras operan en el complejo y volátil entorno proporcionado por el TCC. Los PE proporcionaron entrenamiento en destrezas mentales para mejorar las habilidades de los estudiantes a través de una integración completa en el programa de instrucción existente de TCC. Las habilidades identificadas por los PE de R2 y los instructores del MACP se basaban en la evaluación de que el éxito en el ambiente del combate cuerpo a cuerpo táctico requería que los soldados se comunicaran con sus compañeros de equipo, permanecieran flexibles en su toma de decisiones y regularan sus reacciones físicas al estrés. Las situaciones desafiantes en el entrenamiento MACP creaban estrés y miedo que a veces abrumaban la capacidad de un soldado para desempeñarse con eficacia. En el combate cercano, este tipo de fallo en el rendimiento es un costo inaceptable tanto para el soldado como para la unidad. Cuando estas interrupciones en el desempeño se produjeron durante el TCC, los PE normalizaron este tipo de respuesta al estrés y utilizaron las instancias como una oportunidad para reforzar las habilidades mentales que podrían mitigar el riesgo de paralizarse bajo la presión. Los instructores del MACP de Fort Carson quedaron lo suficientemente impresionados con la colaboración de los PE de R2 que expresaron su interés en comunicar su planteamiento a otros en el Ejército de EUA.

Un grupo de soldados de la 10a División de Montaña (infantería ligera) intentan apilar birlos el 6 de febrero de 2018 durante una actividad que pone a prueba la concentración y la comunicación del equipo dirigida por el personal del Ready and Resilient Performance Center en el Monti Physical Fitness Center, Fort Drum, Nueva York. (Foto: Michael Strasser, Asuntos Públicos de la Guarnición de Fort Drum)

Recomendaciones

Los ejemplos de Fort Drum y Fort Carson de integrar el entrenamiento de BCC y TCC con los PE de R2 de la instalación ofrecen un modelo para que todo el Ejército aborde la letalidad de los soldados y mejore la ventaja competitiva en el combate cercano. Una recomendación inmediata es la coordinación entre los líderes de R2 y las secciones de división G-3 para asignar específicamente, como su responsabilidad principal, a un mínimo de dos PE en centros adicionales de R2 para apoyar a los centros de entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo a nivel de división para seguir probando la colaboración de integrar el entrenamiento de habilidades mentales con el BCC y el TCC para mejorar el desarrollo de los atributos del combate cuerpo a cuerpo. Los PE en otras bases militares podrían referirse inicialmente a los modelos de Fort Drum y Fort Carson, pero los instructores de combate y los PE en otras instalaciones aportan suficientes conocimientos para desarrollar su propia metodología de la formación de habilidades mentales que optimiza el desarrollo de los atributos del combate cuerpo a cuerpo. En el futuro se podrá desarrollar una orientación más centralizada sobre las aptitudes mentales exactas y el protocolo de combate con el entrenamiento de combatientes, pero inicialmente, cada instalación debe explorar y fomentar sus propias prácticas óptimas.

Además, el Synthetic Training Environment Cross Functional Team (Equipo Multifuncional del Ambiente de Entrenamiento Sintético) puede mejorar la colaboración del MACP-R2 con la tecnología de simulación virtual para reproducir más estrechamente las condiciones del combate cuerpo a cuerpo mediante la inmersión de los soldados en un entorno de entrenamiento más complejo y diverso. Las repeticiones en este tipo de entrenamiento desarrollan la experiencia y las cualidades necesarias para dominar el combate cercano. Esta recomendación apoya la visión del Departamento de Defensa de que los soldados de combate cuerpo a cuerpo participen en veinticinco batallas simuladas durante el entrenamiento antes de enfrentarse a las operaciones de combate cercano reales18. Además, los recursos de prioridad de letalidad podrían apoyar avances adicionales en la retroalimentación de video como el ejemplo de Fort Drum.

La tecnología de video diseñada para mejorar el entrenamiento, el aprendizaje, la evaluación de los estudiantes y la retroalimentación de los instructores para los escenarios tácticos podría mejorar las colaboraciones entre el MACP y los PE de R2. El software de medición del rendimiento que funciona en dispositivos móviles (por ejemplo, tabletas o teléfonos inteligentes) capta en vídeo el rendimiento del entrenamiento de los soldados y, al mismo tiempo, permite a los instructores utilizar el dispositivo móvil para tomar notas ininterrumpidamente, identificar los comportamientos de los soldados y calificar las acciones de rendimiento para apoyar la retroalimentación y las evaluaciones después de la acción19. Estas capacidades de medición por vídeo proporcionan a los instructores herramientas para realizar evaluaciones rigurosas del rendimiento del soldado que ofrecen análisis de tendencias para el soldado, el rendimiento de la unidad y una visión de las diferentes capacidades de rendimiento en el curso de entrenamiento. Además, las tecnologías de software de vídeo pueden ayudar a identificar los comportamientos asociados con el rendimiento efectivo y los atributos del combate cuerpo a cuerpo que normalmente se podrían pasar por alto en los ejercicios de entrenamiento del MACP. Algunos ejemplos en los que se han utilizado tecnologías de software de vídeo para mejorar el entrenamiento y apoyar la evaluación de los instructores de los estudiantes son el Army Reconnaissance Course (Curso de Reconocimiento del Ejército), el Master Leader Course (Curso de Líder Maestro) y los ejercicios de entrenamiento de aviación del Ejército basados en simulaciones20. Otras recomendaciones incluyen aprovechar las instituciones de evaluación después de la acción del Ejército para evaluar, analizar y comunicar las mejores prácticas de cada instalación, que pueden ser incorporadas en la orientación centralizada para las colaboraciones entre los centros de combate cuerpo a cuerpo y los sitios de R2. En último lugar, el Ejército debe invertir en la adquisición de más PE para apoyar el entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo en los escalones por debajo del nivel de división. A medida que los graduados del BCC y el TCC desarrollen programas de combate cercano en los niveles inferiores, habrá más PE disponibles para mejorar el entrenamiento y optimizar el desarrollo de los atributos del combate cuerpo a cuerpo.

Conclusión

El entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo ofrece un microcosmos de la lucha en el combate cercano. El caos, velocidad, carácter físico y amenaza inmediata de un enemigo están siempre presentes como si fuera un combate real. El entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo pone a prueba repetidamente el rendimiento de los soldados y el trabajo en equipo bajo la presión de un sinfín de escenarios. El combate cuerpo a cuerpo es uno de los pocos entornos de entrenamiento que genera tan poderosamente las respuestas de estrés en un soldado. La colaboración de entrenamiento MACP y R2 proporciona oportunidades para mitigar el riesgo de rendimiento de la respuesta al estrés y proporciona las herramientas para que los soldados se desempeñen de manera óptima. La colaboración de entrenamiento entre el MACP y los centros R2 es una mejor práctica para asegurar que los soldados tengan los atributos necesarios para la lucha cuerpo a cuerpo. En lugar de dos requisitos separados, la combinación de los dos programas mejora tanto la calidad como la eficacia del entrenamiento. Nuestro ejército tiene programas de entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo y de habilidades mentales bien establecidos. Los líderes solo necesitan dirigir la colaboración de estos recursos existentes para impactar la letalidad y la preparación para las demandas inevitables que nuestros soldados enfrentarán en el combate cercano.


Notas

  • Epígrafe. Memorándum del jefe de Estado Mayor del Ejército y secretario interino del Ejército de EUA, «Modernization Priorities for the United States Army», 3 de octubre de 2017, accedido 10 de enero de 2020, https://admin.govexec.com/media/untitled.pdf.
  1. Acting Secretary of the U.S. Army, Memorandum for the Deputy Under Secretary of the U.S. Army, «Science and Technology Portfolio Realignment», 29 de septiembre de 2017.
  2. Meghann Myers, «Milley: In Future Wars, Creature Comforts Are Out and Disobeying Orders Is In», Army Times (sitio web), 4 de mayo de 2017, accedido 13 de enero de 2020, https://www.armytimes.com/news/your-army/2017/05/04/milley-in-future-wars-creature-comforts-are-out-and-disobeying-orders-is-in/.
  3. Daniel S. Roper, Regaining Tactical Overmatch: The Close Combat Lethality Task Force (Arlington, Virginia: Institute of Land Warfare, Association of the United States Army, 2 de abril de 2018), accedido 13 de enero de 2020, https://www.ausa.org/publications/regaining-tactical-overmatch-close-combat-lethality-task-force.
  4. Army Futures Command Task Force, «Army Futures Command», Army.mil, 28 de marzo de 2018, accedido 29 de octubre de 2019, https://www.army.mil/standto/2018-03-28.
  5. A. E. Marriott, foreword to Hand-to-Hand Fighting: A System of Personal Defense for the Soldier (Nueva York: Macmillan, 1918).
  6. William E. Fairbairn, Get Tough! How to Win in Hand-to-Hand Fighting as Taught to the British Commandos and the U.S. Armed Forces (Boulder, Colorado: Paladin Press, 1979), v; John Styers, Cold Steel (Washington, DC: Leatherneck Association, 1952), iii.
  7. Field Manual (FM) 21-150, Combatives (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 1971 [obsoleto]); FM 21-150, Combatives (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 1992 [obsoleto]), 1-2; FM 3-25-150, Combatives (Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 2002 [obsoleto]), 1-1.
  8. Charles W. Hoge y col., «Combat Duty in Iraq and Afghanistan, Mental Health Problems, and Barriers to Care», The New England Journal of Medicine 351, nro. 1 (2004): 13–22; Peter R. Jensen, Hand-to-Hand Combat and the Use of Combatives Skills: An Analysis of United States Army Post-Combat Surveys from 2004-2008 (West Point, NY: U.S. Military Academy, 2014); Paul Y. Kim y col., Technical Report: Land Combat Study of an Army Infantry Division 2003-2009 (Silver Spring, MD: Walter Reed Army Institute of Research, 2012).
  9. Philip Grey, «Controversy Over “Combatives” Tamped-Down Army-Wide», Leaf-Chronicle (sitio web), 16 de septiembre de 2013, accedido 29 de octubre de 2018, https://theleafchronicle.newspapers.com/search/#query=combatives&dr_year=2013-2013; Vince Little, «More Than 300 Soldiers Take to Mat in Combatives», Army.mil, 24 de septiembre de 2009, accedido 29 de octubre de 2019, https://www.army.mil/article/28240/more_than_300_soldiers_take_to_mat_in_combatives; Walter Wojdakowski, «Combatives and Conditioning: Winning the Close Fight», Infantry 96, nro. 3 (mayo-junio de 2007): 1.
  10. James F. Blanton, «Hand to Hand Combatives in the US Army», (tesis de maestría, Escuela de Comando y Estado Mayor, 2008), 69–70.
  11. Peter R. Jensen y Greg Young, «Soldiers’ Experiences of Training for Emergency Performance Situations», Journal of Sport and Human Performance 4, nro. 2 (agosto de 2016): 1–15.
  12. Renard Barone, «An Assessment of Freshmen Boxing at the United States Military Academy from the Perspective of Graduates» (tesis doctoral., U.S. Army Military History Institute, Columbia University, 2004).
  13. Michelle Kennedy, «Soldiers, Trainers Use CSF2 Skills to Reinforce Tough Combatives Training», Army.mil, 7 de agosto de 2014, accedido 10 de marzo de 2018, https://www.army.mil/article/131416/soldiers_trainers_use_csf2_skills_to_reinforce_tough_combatives_training.
  14. Ibid.
  15. Ibid.
  16. Melody Everly, «Soldiers Use Biometric Feedback to Improve Performance, Conserve Energy», Army.mil, 4 de febrero de 2016, accedido 25 de septiembre de 2019, https://www.army.mil/article/161859/soldiers_use_biometric_feedback_to_improve_performance_conserve_energy.
  17. Steve DeWiggins y col., «Keep your Brain in the Fight: An Intervention Designed to Enhance Adaptive Thinking, Attentional Shifting, and Management of Energy in a Tactical Environment» (presentación, Association for Applied Sport Psychology Annual Conference, Orlando, Florida, 20 de octubre de 2017).
  18. Jeff Schogol, «Combat Troops Have Been Complaining about the M4 and M16 for Years. Now the Pentagon Is Doing Something about It», Task & Purpose, 28 de febrero de 2018, accedido 15 de abril de 2018, https://taskandpurpose.com/pentagon-is-doing-something-about-the-m16-and-m4/.
  19. Jean MacMillan y col., «Measuring Team Performance in Complex and Dynamic Military Environments: The SPOTLITE Method», Military Psychology 25, nro. 3 (2013): 266–79.
  20. Martin L. Bink y col., Validation and Evaluation of Army Aviation Collective Performance Measures (Woburn, Massachusetts: Aptima, 2014); Courtney R. Dean y col., Development and Evaluation of a Mobile Assessment Tool for the Master Leader Course (Fort Belvoir, Virginia: U.S. Army Research Institute for the Behavioral and Social Sciences, 2018); Krista L. Ratwani y col., Measuring Leader Attributes in the Army Reconnaissance Course (Woburn, Massachusetts: Aptima, 2016).

El teniente coronel (ret.) Peter Jensen, Ejército de EUA, tiene un doctorado de la Universidad de Tennessee en kinesiología con especialización en psicología del deporte y comportamiento motor. Ha sido asignado como jefe del Programa de Desempeño Humano del Comando de Operaciones Especiales de EUA y director del Centro de Desempeño Avanzado de la Academia Militar de EUA y se ha desplegado en Iraq y Afganistán como oficial de Fuerzas Especiales.

El teniente coronel Andy Riise, Ejército de EUA, es el director de la División de Integración de Armas Combinadas en el Centro de Maniobras en Fort Benning, Georgia y tiene una maestría en psicología del ejercicio con especialización en deporte y rendimiento. Sus asignaciones incluyen varios posiciones de comando y estado mayor desde el nivel de pelotón hasta el nivel de cuerpo de ejército, instructor en el Centro para el Desempeño Avanzado de la Academia Militar de EUA, instructor invitado en la Academia de la Fuerza Aérea de EUA, dos asignaciones con unidades de las Fuerzas Especiales de EUA y múltiples despliegues a Iraq y Afganistán como oficial de artillería de campo y controlador de ataques conjuntos.

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